9 de diciembre de 2018

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PRIMERO DE MAYO, MAFIA SINDICAL, Y LUCHA CLASISTA

Por: Luis Arce Borja.

13 de mayo de 2014

Hay celebraciones y homenajes al primero de mayo que suelen ser como escupitajos en la cara de los trabajadores. Es el caso de la Confederación de General de Trabajadores del Perú (CGTP) y su comunicado por el “Día Internacional de los Trabajadores”. La CGTP ha dicho que “rinde homenaje a nuestros mártires y pensadores, de ayer, hoy y siempre, como el amauta José Carlos Mariátegui”. Y que sus reflexiones “siguen siendo fuente de orientación” en las luchas de esta central en “defensa de los derechos humanos y laborales”.
¿La CGTP mariateguista? No es la primera vez que en Perú se toma el nombre de José Carlos Mariátegui para traficar y cometer los peores actos contra los asalariados peruanos. El mismo discurso y el mismo slogan mariateguista utilizaron la dirección de la CGTP en noviembre del 2011 cuando declararon abiertamente su colaboración con el gobierno reaccionario de Ollanta Humala. La versión de la CGTP fue la siguiente: “A partir del triunfo de la alianza Gana Perú (Ollanta Humala), hemos ingresado a un nuevo escenario político marcado por la voluntad de cambio de millones de ciudadanos y ciudadanas….Por primera vez en varias décadas, la CGTP ha logrado junto con el resto de organizaciones populares derrotar electoralmente a la derecha”. (Convocatoria al XIII congreso ordinario de la CGTP, noviembre del 2011)
La dirección de la CGTP representa actualmente la lacra más pesada en el movimiento sindical peruano. Para esta central lo que prima, no son los intereses reivindicativos de los asalariados, sino más bien los intereses de los grupos de poder y sus representantes en el gobierno y Estado. Su actividad principal es participar en los procesos electorales, ya sean presidenciales, regionales y municipales. Desde hace varias décadas sus dirigentes usan esta central para lograr cargos en el parlamento y en otras instancias del Estado. Isidoro Gamarra, Gustavo Espinoza, Valentín Pacho, José Luis Risco, Manuel Cortez, son algunos de los dirigentes de la CGTP que pasaron por el parlamento sin dejar rastro alguno.
Desde la CGTP no se impulsan luchas sindicales, sino más bien “‘marchas nacionales por la vida”, o movimientos pacíficos electorales para sostener a candidatos de la derecha. En las últimas décadas la CGTP se vio involucrada en el triunfo electoral de los presidentes más reaccionarios que han pasado por el palacio de gobierno. Apoyaron la elección presidencial de Alan García Pérez (1985), de Alberto Fujimori (1990), de Valentín Paniagua (2000), de Alejandro Toledo (2001), y Ollanta Humala en 2011 a quien la CGTP calificó de “antimperialista, nacionalista y democrático”. Hasta la fecha el “antimperialista” Humala ha asesinado a 22 trabajadores que participaban en movilizaciones sociales.
Si con el fujimorismo se subieron al carro electoral, no fue diferente en las últimas elecciones presidenciales. En el 2011 fueron varios los candidatos de la CGTP que acompañaron en la lista electoral del actual presidente. Uno de los postulantes al parlamento fue Carmela Sifuentes presidenta de esta central. La participación de esta “candidata obrera” para “jalar” los votos de 17 millones de trabajadores, fue un desastre y solo logro 12,061 mil votos que no le valieron para ser elegida. La debacle electoral de la candidata “obrera” mostró el repudio de los trabajadores a la dirigencia de la CGTP.

DESMORALIZACION SINDICAL Y PARASITOS EN EL SENO DE LOS TRABAJADORES
La lacra sindical funciona como parásitos en el sindicalismo. Su labor es debilitar y dividir el movimiento sindical. Así ocurre actualmente en el sector de los trabajadores de la educación, la minería y etc. En el gremio de construcción civil, es peor aún la situación. Este sector, aparte de su división se ha lumpenizado. La mitad de los 50 sindicatos en este sector son fantasmas y paralelos. La delincuencia disfraza de sindicalistas prolifera. La norma es el arreglo de cuentas a balazos y el cobro de cupos tanto a los obreros como a las empresas constructoras. Solo en los 3 últimos años 9 dirigentes de construcción civil han sido asesinados.
Los dirigentes de la CGTP son responsables, no solamente del retroceso sindical, sino también de una profunda desmoralización en el seno de los trabajadores. Esta crisis se expresa entre otras cosas, en la pérdida de confianza de los trabajadores hacia las 4 centrales obreras reconocidas. (Confederación General de Trabajadores del Perú CGTP, Central Unitaria de Trabajadores del Perú CUT, Central Autónoma de Trabajadores del Perú-CATP, Confederación de Trabajadores del Perú-CTP).
El síntoma más notorio de este problema es el rechazo y desconfianza de los asalariados a sindicalizarse. En Perú existe una Población Económicamente Activa (PEA) de casi 17 millones de trabajadores (16’ 142,100). De esta cantidad solo el 3 por ciento está afiliado a una central, federación o sindicato. Según Humberto Campodónico (marzo 2010), “el porcentaje de la PEA sindicalizada cayó de 58% en 1981 a solo 13% en 1997. Este problema se ha agravado aún más en los siguientes años. De acuerdo a las cifras de Denis Sulmon para el año 2000, la PEA urbana total (sector público y estatal) fue de 7’128,375. De esa cantidad solo 221,283 estaban sindicalizados lo que representó solamente el 3% de los trabajadores en actividad.
Pero si las cifras de Campodónico y Sulmon muestran el desastre sindical en el periodo que va del 1981 hasta el 2006, es mucho más grave en la actualidad. Así lo muestra el ministerio de trabajo en un informe al primer trimestre del 2013 donde señala que de 2’998,853 trabajadores del sector privado formal (no se considera en sector informal que es peor), solo 175,364 son los asalariados sindicalizados. En resumen si en 1981 más de la mitad de los trabajadores se encontraban afiliados a algún sindicato, 33 años después solo son 175,364 los asalariados sindicalizados lo que significa en promedio que ni siquiera el 2% de la PEA está sindicalizada. (Fuente: Oficina de Estadística. Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Perú trimestre 2013).

Esta mafia sindical ha resultado una maldición para los trabajadores peruanos. A causa de la crisis de dirección en el movimiento sindical los asalariados no tienen ninguna defensa organizada. Su situación es catastrófica. El salario mínimo vital actual es de 266 dólares al mes (750 soles) uno de los más bajos de América Latina. Más del 70% de los trabajadores no tienen un salario fijo ni conveniente y está fuera de cualquier tipo de seguridad social. Los propietarios, pequeños y grandes, imponen la ley de la selva en el sector laboral. Las acciones reivindicativas clasistas son espontáneas y a causa de ello son violentamente reprimidas.
Los grandes beneficiarios de esta catástrofe sindical son los grupos de poder, el imperialismo y los gobiernos sátrapas como el de Ollanta Humala que pueden aplicar sus medidas antipopulares sin oposición. En un, periodo de 30 años los asalariados han perdido todas su reivindicaciones laborales. No tienen estabilidad laboral, no cuentan con el derecho a la sindicalización, y hasta las 8 horas de trabajo ha desparecido.
Personaje emblemático de la crisis sindical
Un personaje que expresa en forma nítida la bancarrota moral y política de la CGTP es Mario Huamán, actual secretario general de esta central. Este individuo, quien es al mismo tiempo dirigente del viejo partido comunista (ex pro soviético), utiliza esta central para beneficio personal o de grupo. Ha sido acusado de conducta delincuencial inclinado al alcohol y la droga. El 5 de setiembre de 1993, Mario Huamán, asesinó de un balazo en la cabeza a José Kobashigawa marido de su hermana. Según el peritaje policial, Huamán al momento de cometer el crimen, estaba bajo los efectos del alcohol y la cocaína. Fue el gobierno de Fujimori, quien lo salvo de ir a prisión.

El secretario general de la CGTP ha sido denunciado por diferentes dirigentes sindicales de base de recibir voluminosos sueldos de las empresas del Estado y de los propios patrones privados. Desde hace 25 años pertenece a la burocracia sindical. Fue obrero del sector de construcción civil y uno de los dirigentes desde 1989. Después salto a la cúpula de la CGTP. Según el periodista Jaime Del Castillo Jaramillo (agosto del 2011), la CGTP se ha convertido en la ‘rabona’ de los gobiernos de derecha y neoliberales y que solamente para disimular hace algunos “paros” y “marchas” de los cuales nadie se acuerda. Sobre Mario Human, el periodista señala que el dirigente de la CGTP es acusado de manejar a su libre albedrio sin ningún control un fondo millonario de los trabajadores. Dicha acusación, dice este periodista, provino de un dirigente de un sindicato de construcción civil desafiliado de la CGTP. Lo peor de todo es que el dirigente que acusó a Human sufrió un atentado criminal para eliminarlo. Las sospechas de este atentado caían directo en Mario Huamán.
¿Qué hacer para revertir la situación catastrófica del movimiento sindical?
José Carlos Mariátegui señalaba en 1929 que cada primero de mayo representaba muy poco “sino señalara una etapa en su propia lucha por el socialismo”. Y que parte de esta tarea por el socialismo consistía en impulsar “la organización del proletariado peruano”.
En el Perú actual, trabajar para reconstruir desde bases clasista la organización del proletariado resulta una tarea fundamental. Esta tarea debe vincularse como dice Mariátegui a la lucha por el socialismo. Esta lucha debe comenzar por liquidar las mafias sindicales de las centrales obreras, federaciones y sindicatos. Salvo excepciones todo el aparato sindical está en manos de individuos inescrupulosos y mafiosos. Tal es así que las vendettas criminales están bien asentadas en los gremios controlados por la CGTP, como es el caso del sector de construcción civil, cuyo secretario general es nada menos que Mario Huamán que ya hemos descrito.

En la actualidad los 17 millones de asalariados peruanos están casi a cero en lo que se refiere organización sindical. Ninguna de las 4 centrales sindicales que existen representa los intereses económicos, sociales y políticos del proletariado peruano. Al contrario estas centrales hacen todo para retrasar, impedir y boicotear la lucha clasista de los trabajadores. Por ello la tarea fundamental debe comenzar por reconstruir o reorientar sindicatos y federaciones en poder de traficantes y falsos mariateguistas.
Esta lucha en su desarrollo y lucha debe tener como objetivo la construcción (no reorientación) de una autentica central clasista de los asalariados. Que esta central sea mariateguista y no electorera y de acuerdo Mariátegui que se “base en el principio de la lucha de clases y la unidad proletaria”.
Que cada uno de sus dirigentes sea digno de las luchas obreras, y que representan los ideales de liberación de cada trabajador peruano. Arrojar a la basura las viejas centrales, como la CGTP y otras que son cascarones vacíos y lastres contrarrevolucionarios en el movimiento sindical clasista.

La lucha contra este cáncer sindical, significa también una frontal lucha política contra los partidos políticos que parasitan en el seno de los trabajadores. Echar de la dirección de las organizaciones sindicales la izquierda legal, al Apra, y toda organización política de la burguesía y el imperialismo. Es una lucha también contra todas esas organizaciones no gubernamentales (ONG) que se han introducido en el seno de los trabajadores con el fin de mercenarizar y corromper a los líderes sindicales y convertir la organización sindical en una institución caricaturesca, electoral y al margen de la lucha de clase y comprometida con la falsa democracia instituida desde el Estado.

Nota adjunta:
Breve recuento de la CGTP y sus correrías.
Para no ir muy lejos, en 1968 esta central “clasista” se puso al servicio de la dictadura militar del general Juan Velasco Alvarado a quien llamaron “socialista y antiimperialista”. Sus dirigentes salían a las calles a gritar “viva el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas”. Durante los años de dictadura militar la CGTP justificó la brutal represión contra mineros, obreros de la industria y campesinos que se sublevaron contra los militares en el poder. Para este fin acusaban a los trabajadores en huelga o en paros regionales de ser ultraizquierdistas, y de estar ligados al imperialismo.
En 1985 los dirigentes de la CGTP apoyaron la campaña electoral de Alan García Pérez a quien llamaron “antiimperialista” y líder anti derecha. En 1990 bajo el lema de “servir al proletariado” sostuvieron la campaña presidencial de Alberto Fujimori. El triunfo electoral de Fujimori fue calificado por la CGTP como un “duro golpe a la derecha y al imperialismo”. Se iniciaba una nueva etapa política en Perú dijeron. Así en lo sucesivo sostuvieron en el 2000 a Valentín Paniagua dirigente de Acción Popular un partido de la derecha pro imperialista. En el 2001 esta central apoyó a Alejandro Toledo quien fue presidente al gusto de las transnacionales y los Estados Unidos.
Con el triunfo de Ollanta Humala, los dirigentes de la CGTP dijeron que había llegado “la hora del cambio en Perú”. Gustavo Espinoza Montesinos un antiguo secretario general de la CGTP señalo que a propósito del triunfo de Humala y en “homenaje a los clásicos del Marxismo podríamos decir que, finalmente, arribó a nuestras playas una verdadera revolución democrático-burguesa que, por las condiciones en las que se desarrolla es más avanzada y apunta al socialismo... Estamos al pie de la esperanza”. (Gustavo Espinoza, junio 2011). Olmedo Aurich Melgar, vicepresidente de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) dijo que Humala era “la esperanza del cambio”.
El XIII Congreso Nacional de la CGTP, realizado en noviembre del 2011 a pocos meses de la toma presidencial de Ollanta Humala, se realizó bajo la consiga de la colaboración con el flamante gobernante. Se dijo que el lema era “Unidad y acción para afirmar los cambios” con el nuevo gobierno que se había instalado en julio del 2011. Ollanta Humala que aun saboreaba el apoyo electoral de la CGTP envió una misiva envió al pleno del Congreso de la CGTP, donde pedía a esta central unirse, junto con el sector privado “a la noble e impostergable tarea de construir una sociedad más justa y próspera”. Hasta el ministro de trabajo estuvo presente en el evento “clasista” de la CGTP. Recientemente (mayo del 2014), más por oportunismo que por objetividad, cuando Ollanta Humala es repudiado por toda la población peruana, la CGTP en un comunicado, se vio obligado a reconocer que la situación laboral de los trabajadores peruanos era peor desde “la asunción de Ollanta Humala…Los regímenes laborales impuestos durante el fujimorismo y ampliados por los gobiernos de turno continúan igual y en algunos casos son más duros para los trabajadores y trabajadoras”. Los derechos laborales de los trabajadores se ha disminuido al 50% en el sector público y privado dijo la CGTP el 21 de enero 2014.

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