15 de agosto de 2020

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JORGE BERGOGLIO ENTREGÓ A SUS PROPIOS SACERDOTES

DENUNCIÓ NORA CORTIÑAS

20 de marzo de 2013

Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, afirmó que "la Iglesia fue partícipe de la dictadura" militar, al declarar hoy como testigo en el juicio oral y público por delitos de lesa humanidad cometidos en la órbita de la ESMA.

Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, afirmó que "la Iglesia fue partícipe de la dictadura" militar, al declarar hoy como testigo en el juicio oral y público por delitos de lesa humanidad cometidos en la órbita de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). "(Jorge) Bergoglio (actual arzobispo de Buenos Aires y en aquella época Provincial de la Compañía de Jesús) entregó a los propios sacerdotes", dijo la testigo ante el Tribunal Oral Federal Cinco (TOF 5) a cargo del juicio que se realiza en los tribunales de Comodoro Py 2.202, en el barrio Retiro, de esta capital.

"Todos permitieron que torturaran a las embarazadas, pero después se oponen al aborto", agregó Cortiñas al referirse al "desprecio" que padecieron las "madres" por parte de la "alta jerarquía católica y de políticos" en el período en que las juntas militares gobernaron de facto al país tras el golpe de estado del 24 de marzo de 1976.

La testigo comenzó su relato recordando que su hijo Gustavo Cortiñas fue secuestrado el 15 de abril de 1977 y que desde entonces permanece desaparecido.

La mujer brindó detalles de cómo, junto a otras familiares de detenidos-desaparecidos, formó lo que luego fue la organización "Madres de Plaza de Mayo" y los obstáculos y riesgos que tuvieron que afrontar, en particular durante los primeros años.

En tal sentido mencionó los casos de "madres" que fueron privadas de la libertad (y luego aparecieron muertas) como los casos de Azucena Villaflor -fundadora de la organización- y Esther Careaga. "La represión fue terrible" y "se llevaban a los hijos, a los hijos de los hijos y a las madres que buscábamos a nuestros hijos", enfatizó Cortiñas.

La testigo también aludió al ex capitán de fragata Alfredo Astiz, uno de los sometidos a juicio, cuando mencionó al "hombre joven, apuesto, siempre tostado" y de físico "muy deportivo" que, bajo el falso nombre de Gustavo Niño, en julio de 1977 se infiltró entre las "madres" argumentando que tenía un hermano desaparecido.

"Ibamos a diarios y agencias", comentó Cortiñas, quien dio precisiones sobre la primera solicitada publicada por la organización, con las identidades de desaparecidos.

La mujer también contó las "sugerencias" que recibieron (entre ellas las del ex vicario castrense Emilio Grasseli, a quien la querella pidió que sea citado a declarar) para abandonar la búsqueda de los hijos, "pero todavía seguimos", destacó Cortiñas.

"Nos trataban como las ’madres comunistas’ y de los subversivos" y "tal vez buscaban que nos volviéramos locas, pero cada día estábamos con mayor claridad", señaló la testigo.

"Se los llevaron -a los hijos desaparecidos- porque querían un país para todos" y para que las autoridades de facto pudieran "implementar un sistema económico neoliberal brutal, que generara pobres muy pobres y ricos muy ricos", agregó Cortiñas.

Cortiñas también mencionó al ex ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz "no como el civil que fue puesto por los militares, sino como el civil que puso a los militares".

Además de Astiz, son juzgados el ex jefe de inteligencia de la ESMA, Jorge "Tigre" Acosta, el ex canciller almirante Oscar Montes, Ricardo Cavallo, Juan Azic, Carlos Capdevilla, Julio César Coronel, Adolfo Donda, Juan Carlos Fotea, Manuel García Tallada, Pablo García Velazco, Alberto González, Antonio Pernías, Jorge Radice, Juan Carlos Rolón, Raúl Scheller y Ernesto Weber.

A los procesados se los acusa por un total de 85 delitos de lesa humanidad, entre ellos, además de los casos de Villaflor y Careaga, los de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet y el periodista Rodolfo Walsh.

El TOF 5, presidido por Daniel Obligado, está integrado por los camaristas Ricardo Farías y Germán Castelli.

Tati Almeida expresó su deseo de que Bergoglio haga “lo que no hizo en Buenos Aires”
La integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora,Taty Almeida, aseguró que “tiene muchas asignaturas pendientes Bergoglio y ahora como Papa depende de él si realmente salda todo eso que está en deuda”.

En diálogo con Informativo FARCO, aclaró que hablaba en forma personal y expresó sus deseos de que lo que no hizo en Argentina “que sí lo haga como Papa en cuanto a donde están los bebes que fueron apropiados, que ayude también a que sepamos la verdad de dónde están los restos de nuestros hijos, que se abran los archivos del Vaticano, que ahí está la verdad y la prueba de tantas cosas que pasaron”. También reclamó “que se tomen medidas realmente fuertes sobre la pedofilia” ya que a los curas acusados “no se hace nada más que cambiarlos, mandarlos a otra parroquia”. Por último dijo que “son muchas las cosas que yo, sinceramente, como expresión de deseo, espero que las haga ahora Francisco”.

LA ENTREGA DE LOS JESUITAS A LOS TORTURADOS MILITARES

Jorge Mario Bergoglio llegó a liderar en menos de cuatro años la congregación jesuita local, un cargo que ejerció de 1973 a 1979, pero su ascenso coincidió con uno de los períodos más oscuros de Argentina, lo que le deparó fuertes críticas: la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1982.

Las criticas, según publica la agencia Reuters, se debieron principalmente al secuestro de dos jesuitas detenidos clandestinamente por el gobierno de facto por hacer tareas sociales en barriadas de extrema pobreza. Según la acusación, Bergoglio les retiró la protección de su orden religiosa. Ambos párrocos sobrevivieron a un encierro de cinco meses.

El señalamiento consta en el libro El silencio del periodista Horacio Verbitsky, también presidente de la entidad privada defensora de los derechos humanos CELS. Se apoya en manifestaciones de Orlando Yorio, uno de los jesuitas secuestrados, antes de fallecer por causas naturales en 2000.

“La historia lo condena: lo muestra como alguien opuesto a todas las experiencias innovadoras de la Iglesia y sobre todo, en la época de la dictadura, lo muestra muy cercano al poder militar”, señaló tiempo atrás el sociólogo Fortunato Mallimacci, ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

Citado por la justicia

Jorge Bergoglio fue citado por la justicia argentina para declarar sobre el caso de desapariciones forzadas de niños y niñas durante la dictadura de Videla.

Los detractores de esa postura sostienen que no está probada y que, por el contrario, Bergoglio ayudó a muchos a escapar de las fuerzas armadas durante esos años.

En el Vaticano, lejos de la mancha de deshonor de la dictadura que aún sobrevuela sobre muchos de los que tuvieron actividad pública en esa etapa de Argentina, se espera que este hombre silencioso conduzca la estructura de la iglesia con mano férrea y con una marcada preocupación social.

http://lamula.pe/2013/03/13/vinculan-a-nuevo-papa-con-dictadura-argentina/danyvaldez