15 de agosto de 2020

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EL BARCO ELECTORAL DE EVO MORALES SE VA A PIQUE

Por: Carlos Guillén.

25 de julio de 2009

Nuevo candidato a la presidencia: Román Loayza deja definitivamente el MAS.

El 22 de junio por la mañana fue proclamado candidato a la presidencia el quechua Román Loayza. La proclamación tuvo lugar en el Hotel Torino de la ciudad de La Paz, en medio de una nutrida concurrencia y con la presencia de representantes de los diversos departamentos y
regiones de Bolivia. Román Loayza fue presentado como candidato en las elecciones del próximo 6 de diciembre por Juan Gabriel Bautista, jefe del Movimiento de Unidad Social Patriótica, MUSPA. En ese acto se anunció el apoyo a esta candidatura de parte de importantes personalidades vinculadas a las organizaciones sociales, como el ex dirigente vecinal Mauricio Cori.

Con este acto Román Loayza oficializa de manera espectacular su ruptura con el Movimiento al Socialismo, MAS, que dirige el actual presidente de Bolivia Evo Morales. Ya desde el mes de abril mediante varios medios de comunicación, Román Loayza acusó a Evo Morales de ser “desleal”, “inconsecuente” y “traidor al proceso de cambio” en el país. Según el dirigente campesino, el partido de gobierno manoseó su nombre mientras ejecutaba políticas de verdadera deslealtad “hacia el pueblo bolivianos y hacia sus compañeros de lucha”. Sin embargo, era una incógnita si Román Loayza iba a oficializar esa ruptura presentando su candidatura a las próximas elecciones; estaba también en duda con qué sigla política se presentaría. Román Loayza fue dirigente de la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB y uno de los fundadores del IPSP-MAS, Instrumento por la Soberanía de los Pueblos-Movimiento al Socialismo, partido
que después llegó al poder mediante la presidencia de Evo Morales.

Sin embargo, una vez en función de gobierno el MAS marginó de la participación en funciones de gobierno a la mayoría de sus miembros fundadores, especialmente a aquellos de extracción indígena, aglutinando por el contrario a personas de dudosa extracción política que llegaron a conformar lo que Román Loayza denomina el “entorno palaciego”. Este entorno, aun cuando no tiene extracción indígena ni son parte de las organizaciones sociales populares, utiliza la simbología del origen del presidente Evo Morales para medrar bajo la sombre de una ilusoria legitimidad de “gobierno indígena”. Con ese pretexto el MAS desarrolla una política que se caracteriza por ceder ante la oposición de derecha al mismo tiempo que crea una situaciones de convulsión y enfrentamiento con las regiones.

En sus momentos álgidos el gobierno acudió siempre a las bases sociales y organizaciones indígenas para que con su movilización pudiese confortarlo ante sus opositores, mientras censuraba las opiniones críticas que surgían de sus bases populares y campesinas, quienes exigían al gobierno ser consecuente con sus principios y cumplir sus promesas electorales. Uno de los dirigentes que se vio coartado en su crítica fue justamente Román Loayza. Ahora Román Loayza se presenta como el candidato que puede culminar el proceso de cambio en un contexto de unidad nacional, sin discriminación ni resentimientos, acorde a la consigna de sus adherentes: “De oriente a occidente, Román Loayza presidente”.

Con la oficialización de la candidatura del dirigente campesino, son ya varios los candidatos indígenas para las próximas elecciones. En Cochabamba el dirigente quechua Alejo Veliz anunció la presentación de su organización política, PULSO, en las próximas elecciones. También lo hizo el alcalde de Potosí, René Joaquino, quien desarrolla una activa campaña proselitista en varias regiones del país. Esta todavía indefinida la presentación como candidato del ex vicepresidente de Bolivia, el aymara Víctor Hugo Cárdenas. A pesar de haber sido uno de los primeros en anunciar su postulación, su campaña parece haberse extenuado, perdiendo la oportunidad de ser un aglutinador de las diferentes alternativas indígenas de oposición al actual gobierno. Contribuyó a ello, probablemente, el hecho de que repetidas encuestas le dan importante apoyo en las regiones orientales de Bolivia, pero una muy escueta en el occidente y, especialmente, entre los sectores mayoritarios indígenas del país. Mientras tanto, la otra personalidad de oposición indígena, el Mallku Felipe Quispe Huanca, se encuentra en intensa actividad de coordinación con organizaciones políticas y movimientos sociales que se caracterizan por ser de orientación progresista y alternativa. Estos movimientos no desean confundir su crítica al actual gobierno con la oposición conservadora a Evo Morales y no está excluida la presentación de Felipe Quispe como principal animador de esta corriente en las próximas elecciones nacionales.

La presencia de diferentes candidatos indígenas es un golpe demoledor a la propaganda que quiere presentar a Evo Morales como único y exclusivo representante indígena en Bolivia. Es también una constancia de los límites en la manipulación del tema indígena en la política boliviana: no se puede reclamar como gobierno indígena un poder en el que el 90% de sus funcionarios y ministros son reciclados de las corrientes políticas coloniales. Queda a estos candidatos el reto de enfrentar su legitimidad al peso del poder estatal y prebendal que sabe cómo moverse en periódo electoral.

El quechua Román Loayza durante su proclamación en el Hotel Torino de la ciudad de La Paz. Foto:

Revista Pukara, 14 de julio del 2009.