25 de enero de 2020

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LA CORRUPCION EN EL GOBIERNO DE EVO MORALES

Por: El Centro de Estudios Populares (Bolivia).

9 de marzo de 2009

(CEP). El gobierno intentó virar la tortilla a su favor, pero no tuvo éxito. En lugar de dar explicaciones al pueblo boliviano acerca de por qué puso como Gerente Nacional de Comercialización (Rodrigo Carrasco) a un capitán de la Policía y supuesto agente de la CIA en la “nacionalizada” YPFB, el presidente Evo Morales se dio a la tarea de preguntar al viento por qué el susodicho hacía labores de inteligencia en la empresa estatal.

A pesar de tener el monopolio de los organismos de seguridad e inteligencia en el país, el gobierno no fue ni un milímetro más allá de las pantallas de televisión para hacer algo contra el mentado “agente de la CIA”.

Los propagandistas del MAS, entre ellos el diputado Jorge Silva, salieron a la palestra para aclarar que los “infiltrados” están en toda la estructura del gobierno y de su partido. La semana pasada dijo: “Rodrigo Carrasco es una muestra del conjunto de personas peligrosas que se tienen infiltrados en algunas instituciones públicas y no sólo son de agencias internacionales sino también de partidos políticos como del ADN, MNR, MIR y NFR, y que hoy se han convertido en masistas, en los que no podemos tener ninguna confianza porque prostituyen la política y son sujetos de cualquier tipo de anomalías en la función pública” (25 de febrero de 2009, Agencia Parlamentaria de Noticias).

La tesis de los “infiltrados de la CIA” quiso ir más lejos el lunes. El diputado cocalero Asterio Romero dijo que existen agentes entre los periodistas (sin discriminar a nadie), y el teniente Georges Nava (ex guardaespaldas de Evo acusado de poner una bomba en el canal opositor Unitel) apareció para anunciar que el atentado, que se le atribuye porque fue sorprendido in fraganti en el lugar y en estado de ebriedad, en realidad fue pensado por la DEA y la CIA. Sí, las dos juntas.

¿El propósito de la propaganda? Se desvía la atención de la malversación, soborno y desfalco en el gobierno, y los masistas se curan en salud ante las casi diarias denuncias de corrupción atribuidas a su administración y sus militantes.

Sólo para poner algunos ejemplos de estas dos semanas:

.El Comité de Defensa de la Industria Nacional (Codeína) denuncia que el programa Alternativa Bolivariana de las Américas-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) desembolsó 9 millones de bolivianos para la reconversión de ropavejeros en microempresarios. No existe ni un solo reconvertido en casi dos años, y más bien un solo comerciante obtuvo más de 40 mil bolivianos y con ese dinero compró más ropa usada al por mayor (2 de marzo de 2009, Erbol).

.El Programa de Vivienda Social y Solidaria del gobierno hizo irregulares desembolsos de fideicomiso de 130 millones de dólares. En estos casos existen beneficiarios fantasmas, compra de terrenos con sobreprecio y proyectos sobredimensionados (a uno de 48 viviendas se le agregó un cero (480) para que se diera visto bueno a su ejecución). Las autoridades no responden a este caso que tiene varias pruebas documentadas (26 de febrero de 2009, La Prensa)

• El ministro de Autonomías, Carlos Romero, denunció el lunes 2 de marzo que existía un “corredor de adjudicaciones” en el Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria (PASA) y que fue descubierto a fines de 2008. El hecho consistía en “facilitar” a las empresas proponentes la adjudicación de algún negocio a cambio de una pequeña “comisión” a un funcionario; el ministro Romero dijo que la venta de información a las empresas las hacen los propios funcionarios. La otra denuncia es el sobreprecio en la compra de material de escritorio en el Viceministerio de Descentralización en enero de este año.

• Este martes 3 se supo que el embajador en Japón Jaime Ashimine fue cesado por actos de corrupción, entre ellos la venta de una placa diplomática. Estará en el cargo hasta el 30 de abril.

• El miércoles 4, el Sindicato de Trabajadores de Seguridad Social denunció al ex gerente de la Caja Nacional de Salud Jorge Fernández por haber “loteado (parcelado) cargos” dentro de esa institución al firmar 150 contratos laborales permanentes pocas horas antes de dejar la gerencia. Frente a eso hay trabajadores con cinco y hasta ocho años de labor que no pueden gozar de beneficios sociales hasta ahora porque no tienen puestos permanentes (item).

• Ese mismo día se supo que la organización política MASpetrol, formada por funcionarios de YPFB que al mismo tiempo son militantes y simpatizantes del MAS, recaudaba dinero de sus miembros a través de descuentos en planillas. En una oficina en Santa Cruz, la recaudación llegaba al 10% del sueldo mensual. Las planillas de recaudación tienen casillas como “nombre del marchista” y “lugar de concentración”, lo que hace mención a que las recaudaciones eran para financiar las manifestaciones políticas.

• Las investigaciones sobre el negociado del senador masista Santos Ramírez en YPFB de más de 86 millones de dólares, de los que ya se desembolsó 45 millones, sacan cada día más roncha. Aparte de que YPFB compró una empresa casi en quiebra (Full Industry SA) y puso como su gerente general a Rogelio Ashimine, ex viceministro de transporte acusado de corrupción, el martes se supo que la nueva empresa estatal paga 18.200 dólares por día por el alquiler de un taladro de perforación de pozos petroleros que no utiliza.

La corrupción salta por donde se mire

Las denuncias de corrupción aparecen a diario, sobre la Lotería Nacional, el Servicio Nacional de Caminos, el Servicio Nacional de Aduana, el Programa Bolivia Cambia Evo Cumple y otras instancias del gobierno.

Si la corrupción y el fraude son aspectos inherentes al capitalismo, en nuestro país de capitalismo burocrático esto se manifiesta agravado por un manejo gamonal de la administración estatal, nepotismo, formación de estructuras cerradas para defender feudos, venta de cargos públicos y toda una gama de actitudes que buscan sacar el máximo de provecho de un paso efímero por la administración gubernamental.

Sólo la novela del senador masista Santos Ramírez incluye desfalcos, complicidad con parientes políticos, pago a ex policías para asaltar, vínculos con proxenetas, robo armado y un asesinato, sin contar con todas los negociados adjuntos al caso.

Los círculos de oposición y los medios de comunicación encontraron una oportunidad propicia para criticar al gobierno, y ponerse del lado de la moral burguesa de protección del viejo Estado. Sin embargo es precisamente este viejo Estado el que se sustenta sobre la base de la corrupción y toda la decadencia del capitalismo burocrático.

¿Y qué sobre la CIA? Bueno, el imperialismo yanqui y europeo no necesitan mandar agentes infiltrados (menos aún esos que mostraron en la tv con pasamontañas, armados, vestidos de negro y con un logo identificativo en el pecho) porque el gobierno del MAS abraza a intelectuales y activistas de las ONG de raíces imperialistas en su seno.

Centro de Estudios Populares