15 de agosto de 2020

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EL CASO MONICA FERIA: BOFETADA A PODRIDO ESTADO PERUANO

Por: Gabriel Adrián.

7 de octubre de 2008

Como una bofetada ha sentido el Estado peruano, con el gobierno aprista a la cabeza, el rechazo de la Justicia alemana al pedido de extradición de Mónica Feria Tinta a principios de setiembre. La cachetada se hace extensa a la nauseabunda prensa y especialmente a los mal llamados organismos de Derechos Humanos como la Asociación Pro-Derechos Humanos (APRODEH) y el Instituto de Defensa Legal (IDL). Toda la lacra reunida, desde la Ministra de Justica hasta el jefe de APRODEH, Francisco Soberón, todos, exigían con gritos al cielo la extradición de la jurista peruana detenida en Colonia, Alemania. La lacra habrá terminado metiéndose la lengua en donde no le da el sol porque el Juzgado Civil de Colonia ha negado la solicitud de extradición de la Señora Feria Tinta.

Funcionarios del Ministerio Justicia peruano se apresuraron a dar una explicación al fallo de la justicia alemana aduciendo que se ha dejado influenciar porque Mónica Feria tiene la nacionalidad británica. De esta manera continuan criminalizando a Feria Tinta y pretenden negar que la solicitud de extradición sólo apuntaba a perseguir políticamente a la abogada porque había ganado una demanda al Estado peruano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos con sede en San José de Costa Rica.

La legislación alemana es clara en cuanto a los requisitos para que proceda una extradición. Hay requisitos que no se cumplían en el caso de Mónica Feria. En primer lugar, el delito que se le imputa a la persona sujeta del proceso de extradición tiene que ser perseguible en ambos países, el que solicita y el que recibe la solicitud de extradición. Uno de los delitos que se le imputa a Feria Tinta es el del apología de terrorismo. Esta figura no existe en la legislación alemana. Además, esta acusación se basa en que Feria Tinta habría acompañado a un grupo de reporteros del canal televisivo británico “Chanel 4” en un reportaje que hicieron sobre Sendero Luminoso. “Chanel 4” es un prestigioso canal británico del cual no se puede presumir apología de terrorismo. Además, el reportaje en cuestión dista de ser propaganda senderista. A los jueces alemanes les debe haber parecido surrealista tal acusación. Se deben haber imaginado a una alemana acusada de terrorismo por haber acompañado a un grupo de periodistas británicos para hacer un reportaje sobre la represión injustificada del movimiento anti-globalización en Alemania. Nada más traído de los cabellos.

En segundo lugar, se debe garantizar que la persona pasible de extradición no será ni torturada ni expuesta a tratos que atenten contra la dignidad humana. ¿Se puede esperar esto de una policía anti-terrorista que ha asesinado, desaparecido y torturado a miles de peruanos? Las violaciones de derechos humanos a manos de la policía anti-terrorista han sido documentadas incluso por organismos nacionales e internacionales de derechos humanos. Aun cuando se afirme que fueron practicas aisladas nada garantiza la integridad física y sicólogica de una ciudadano sospechoso de terrorismo en manos de la DINCOTE.

En tercer lugar, según el Código Penal alemán, para que una persona sea extraditada de Alemania tiene que haber garantías de un juicio justo. Como ya lo hemos señalado en un artículo anterior[1], no hay nada más parcial e influenciable que el Poder Judicial en el Perú. Para hacer carrera judicial en el Perú los jueces tienen que contar con la venia de la prensa que responde ciegamente a los intereses de las élites peruanas. Ningún juez va a querer llevar el « estigma » de ser benigno con « terroristas ». Pero sobretodo, los jueces peruanos están bajo constante presión del poder político. Los miembros del más alto cuerpo judicial, el Tribunal de Garantías Constitucionales, son nombrados por el Congreso. Un Congreso fétido que baila al son de los negociados entre apristas y fujimoristas. Basta ver a Martha Moyano, cancerbera del genocida y corrupto Fujimori, presidiendo la Comisión de acusaciones constitucionales del Congreso peruano.

Con respecto a la supuesta militancia en una agrupación terrorista la acusación a Feria Tinta hace agua por todos lados. Se le quiere vincular con el prohibido matutino “El Diario”. Por un lado, la policía no cuenta con pruebas de ello. Por otra parte, “El Diario” nunca fue un órgano de Sendero Luminoso. Hasta el propio Abimael Guzmán lo ha declarado. Es más, la policía anti-terrorista, la DINCOTE, encontró en los años ochenta escritos apocrífos de la cúpula de Sendero Luminoso en que se « dudaba de la confianza » de la dirección de « El Diario ». Sin embargo, la policía y la justicia peruana no han cesado de criminalizar a periodistas de este medio de comunicación como lo intentan hacer con Feria Tinta. La justicia alemana ha sido hasta ahora clara respecto a la definición de terrorismo. Una agrupación terrorista para ser calificada de tal tiene que tener la capacidad de causar pánico y zozobra entre la población o de atentar gravemente contra la estructuras e instituciones del Estado. “El Diario”, del cual se le acusa a Feria Tinta ser miembro, no responde a esta descripción.

Hay que remarcar que el Estado alemán no tiene la fama de ser precisamente benévolo con acusados de terrorismo. En las cárceles alemanas todavían purgan condena más de 10 acusados de terrorismo por su pertenencia a la desaparecida Rote Arme Fraktion - RAF (Fracción del Ejército Rojo). Estos condenados purgan condenas de más de 20 años. Pero la represión también ha sido implacable contra militantes de izquierda que son encarcelados hasta por dos años por tirar alguna piedra en alguna manifestación. Aquí, en el Diario Internacional, hemos denunciado la criminalización que se le hace a compañeros anti-militaristas alemanes[2]. Es decir, el Estado alemán y sus jueces no son blancas palomas, tienen una conocida trayectoria de represión de movimientos de protesta con los métodos más draconianos. Pero hay límites, el pedido del Estado peruano hacía volar en pedazos principios mínimos de un estado de derecho que la justicia alemana pretende respetar.

De esta manera, Mónica Feria ha resguardada de una campaña de persecusión a la cual se sumaron casi todas las fuerzas anti-democráticas que, por lástima, dominan en todas las esferas de poder político, económico y cultural en el Perú. Cabe enfatizar que el Diario Internacional ha sido el único medio que ha denunciado la campaña de difamación y persecusión que se le ha hecho a Feria Tinta. No compartimos ni ideas ni plataforma política con la Señora Mónica Feria. Pero lo que se ha pretendido hacer con ella va contra cualquier principio ético y jurídico.

Notas:
[1] Ver artículo sobre Mónica Feria en: http://www.eldiariointernacional.com/spip.php?article1780

[2] Ver artículo sobre persecusión de anti-militaristas alemanes en: http://www.eldiariointernacional.com/spip.php?article1890