10 de noviembre de 2019

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ECUADOR: PRIVATIZACIÓN DEL RIO NAPO, Y LA RUTA NEOLIBERAL DE CORREA

Por: Fernando Villavicencio V.

2 de septiembre de 2008

El Gran Doroboro convertido en autopista.

La celebración de la naturaleza y “la Pacha Mama, de la que somos parte y es vital para nuestra existencia”, acaban de ser groseramente borrados por el codo del supremo Rafael Correa, con su providencia de privatizar el río Napo
“El modelo liberalizador es el responsable directo del descalabro ambiental, la explotación irracional de nuestros recursos naturales…es el resultado del seguimiento de los lineamientos económicos y políticos conocidos como Consenso de Washington, plasmados en políticas neoliberales…”.
Candidato a la Presidencia, Rafael Correa. Octubre de 2006.

"La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos".

Art. 71. Nueva Constitución del Ecuador.

“Los impactos ambientales son mínimos, solo hay que hacer un dragado del río Napo… “La idea es habilitar la hidrovía las 24 horas, los 365 días del año”.
Presidente Rafael Correa en el Paraná. Agosto 2008.

“Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla” .Eduardo Galeano.

El escritor uruguayo, Eduardo Galeano, celebró como un acontecimiento inédito y transformador en la historia universal, el reconocimiento de los “derechos de la naturaleza”, en la Constitución de Montecristi1: “Y quizás hasta Dios escuche la llamada que suena desde este país andino, y agregue el undécimo mandamiento que se le había olvidado en las instrucciones que nos dio desde el monte Sinaí: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte", destacó, el autor de “Las Venas Abiertas de América Latina”.

Pero, la celebración de la naturaleza y “la Pacha Mama, de la que somos parte y es vital para nuestra existencia”, hilvanada con la “nueva forma de convivencia ciudadana, en diversidad y armonía con la naturaleza, para alcanzar el buen vivir, el sumak kawsay”, conceptos inspirados y escritos por las manos de algunos “verdes” asambleístas, acaban de ser groseramente borrados por el codo del supremo Rafael Correa, con su providencia de privatizar el río Napo; triturando así, en el ardid de las dragas argentinas y brasileras, la sentida declaración de que “El agua constituye patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable, y esencial para la vida”. Todo parece explicar que entre Montecristi y el Monte Sinaí, hay un Amazonas de distancia.

Ciertamente habría que contar con una laguna de audacias, un mar de ignorancia, un océano de silencios cómplices, y haber sometido la sensibilidad humana a la tiranía de la estupidez, para que en nombre del desarrollo, del progreso, de la ecología, del buen vivir y del socialismo, se pretenda cometer una verdadera catástrofe ambiental en la Cuenca Amazónica. Sí, porque eso provocará la transformación del majestuoso y bello Napo, en una “autopista líquida”, que una el apetito de ganancias de asiáticos y brasileros, secundados por un puñado de riquillos criollos, convertidos en gerentes del nuevo “Peaje-Ecuador”, la ruta de paso para el dominio regional impuesto por el IIRSA2 , a través del eje Multimodal Manta-Manaos.

El río Napo y el proyecto Manta-Manaos

La historia reconoce a los ríos como los principales y más antiguos medios de comunicación y transporte entre los pueblos, actividades para las cuales se construían embarcaciones adaptadas a las condiciones naturales de los cursos de agua.

“El volumen de agua de los ríos suramericanos representa el 47 % de todos los cursos de agua en el mundo, dentro de los cuales destaca el sistema suramericano de navegación fluvial compuesto por 50,000 km. de ríos navegables la mayor parte del año (25.5% del total mundial), incluyendo sus tres cuencas hidrográficas principales: la del Río Amazonas, la del Río Orinoco y la del Río de La Plata. Tanto Brasil como los países andinos comparten un 75 % de las coberturas ecológicas (trópico húmedo, llanos, cerrados y pie de monte andino) de la gran cuenca amazónica; siendo el transporte fluvial un importante elemento de integración física para estos países y en general para Suramérica”.

En la actualidad, una de las formas que aplica el mercado para el intercambio acelerado de mercancías, con el objeto de reducir costos, es el transporte fluvial, modalidad que viene siendo alentada “…en la última década como una alternativa de transporte eficiente en términos energéticos y que permite bajar el costo de flete de los commodities”. En esa dirección, el IIRSA materializa una de las estrategias económicas, militares y geopolíticas más importantes de la burguesía brasilera, como es contar con un corredor de salida y un puerto de negocios en el Pacífico. Luego de 100 años de intentos fallidos, al fin, el gobierno de Ecuador, le permitirá al subimperio verde amarhelo, realizar su delirante sueño expansionista.

En efecto, el proyecto económico y político de Rafael Correa, se sostiene en gran medida en las estrategias del IIRSA y en su principal gendarme, el subimperio brasilero y el aliado chino. En esa ruta, Correa concesionó a la empresa Hatchinson la construcción y operación del Puerto de Manta. También consta en la agenda del gobierno, la adjudicación de la Base de Manta, a los chinos, luego del "yanqui go home", como ofreció el mandatario en su visita a Pekín. Ya en el interior, el Ministerio de Obras Públicas, ha sido diligente en movilizar recursos estatales a través del Cuerpo de Ingenieros del Ejército, para optimizar las carreteras por las que se movilizarán los contenedores provenientes del Asia, hacia los puertos en el río Napo y de ahí hasta Manaos y Belem en el Atlántico. En el diseño original constaba la ciudad de Francisco de Orellana, (El Coca) como el principal puerto de embarque en la Amazonía ecuatoriana, pero por la oposición de los gobiernos locales de la Provincia de Orellana3, el régimen lo trasladó a Providencia, en el cantón Shushufindi, cuyo Alcalde apoya el proyecto.

En Providencia, la empresa Porto-Napo Providencia, constituida por capitales brasileros y ecuatorianos, construyó el puerto de embarque en el río Napo, sin contar con autorizaciones: de la Marina Mercante, del Ministerio de Defensa, del Ministerio del Ambiente, ni del Ministerio de Minas; es decir incumpliendo toda la normativa ecuatoriana; pero con el conocimiento y el consentimiento de las máximas autoridades del gobierno.

Entre los dominios y anexiones del Eje Multimodal Manta-Manaos, consta también el aeropuerto estratégico del Tena, en la Provincia del Napo, concesionado a la empresa brasilera Odebrech, así como la construcción de otro aeropuerto en Nuevo Rocafuerte, para facilitar por aire el comercio chino-brasilero. Nuevo Rocafuerte, es el último punto en el mapa ecuatoriano. Ahí, muy cerca, los ríos Aguarico y Yasuní, se entregan al Napo. En esa esquina donde el tricolor se mira con el blanco y rojo peruano, está la puerta de entrada al paraíso, al Parque Yasuní; mientras por el flanco izquierdo el canto de los paujiles, nos conduce al concierto de despedida, en las encantadas lagunas del Cuyabeno. Aquí los ojos y las manos no tienen ciudadanía: peruanos y ecuatorianos, Kichwas o mestizos, tejieron su tercera patria, la supervivencia.

En su recorrido, el río de los Omaguas deja ver en sus riberas mixturas de resistencia y acecho: frías torres petroleras codeándose con cálidas, aunque frágiles, chacras kichwas, donde la chonta se hace chicha y la yuca con el paiche (pez) salvan el hambre del día”4.

Los indígenas del río Napo relatan: “Nuestro papá de greda hizo a los runas… y a través del soplo: ju, ju, dotó al ser humano y a las cosas más importantes del cosmos, con el SAMAI, la potencia vital, el alma. El padre Napo fertiliza a la madre tierra para asegurar la abundancia”. Ancho y rico en nutrientes que recibe de sus tributarios andinos, se constituye en el principal afluente del gran río de las Amazonas, transportando la mayor cantidad de nutrientes desde los Andes para fecundar la región 5 . Está interconectado a todo el sistema hídrico amazónico: con decenas de lagunas y ríos, creando el espacio de mayor riqueza biológica del planeta. Este río e s la base estructural de la vida, de la cultura y de la cosmovisión indígena amazónica. De él sobreviven de la pesca, miles de familias kichwas 6 , el pueblo naporuna y los campesinos. El Napo es más que un río, es el Gran Doroboro 7 , el SAMAI 8 de las culturas, que baña y enriquece al Parque Nacional Yasuní, una joya natural de 9.820 km 2, declarada por la UNESCO en 1989, como reserva de Biosfera.

El Yasuní es de fundamental importancia para la conservación global, debido a que es una de las pocas “áreas protegidas estrictas” (Parques Nacionales de IUCN Categoría II) en la región de la Amazonía Occidental ; además ha sido declarado por la WWF como una de las 200 ecoregiones prioritarias más importantes para proteger en el mundo. Igualmente, la Wildlife Conservation Society – WCS, escogió al Yasuní para su eminente Programa de Paisajes Vivientes. Esta maravilla de la naturaleza se encuentra en el llamado Refugio del Pleistoceno Napo, desde hace 1.64 millones de años, un espacio de vida formado durante los cambios climáticos del período cuaternario. La reserva del Yasuní está atada al Napo, como la madre a su hijo, juntos se protegen, juntos sobreviven, juntos morirán.

Dolores Grefa y Pedro Tanguila, kichwas de Orellana, nacieron del agua, se conocieron en el agua y ataron sus apellidos al destino del agua. Son herederos de los Omaguas, los eternos buscadores de la “tierra sin mal” (mushuk pacha). Luego de atar tres palos de balsa, tomaron a sus gemelos de 2 años y al recién nacido, rumbo a Nuevo Rocafuerte, a inscribirlo en el registro de ciudadanos y a bendecirlo con la cristiandad del agua, que nunca disfrutó los encantos herejes del Napo. Son 5 en la nave, con provisiones para 7 horas: yuca, verde y pescado. Carlos se cubre con la 10 de la tricolor y domina el remo postmoderno, Dolores hace alcanzar sus dos brazos para tres, parece madre de la alegría, de la esperanza y hasta de la ironía. Cuenta que al recién llegado lo llamarán Rafael.

Como nubes diminutas en sus aguas inmensas, se divisa la balsa de los Tanguila y las frágiles canoas de otros empobrecidos campesinos e indígenas, que navegan horas de horas, para llegar al Coca o a Nuevo Rocafuerte, ya sea a bautizar a sus hijos, cobrar el bono de la pobreza, herencia del Banco Mundial, curar sus heridas o simplemente aprender el abecedario en la escuela de los capuchinos. Los rápidos deslizadores y barcazas de los petroleros, comerciantes o turistas, con su indiferencia veloz pueden hundir el viaje de los parias del río. Así es ahora, ¿cómo será cuando la autopista líquida se pueble de motores?

Dragado del río Napo

El proyecto Manta-Manaos estuvo en la mente y en los planes de Correa, desde la época de campaña; tanto es así, que el 8 de diciembre de 2006, en su viaje a Brasil, se comprometió con Lula Da Silva, a viabilizar la ruta del río del Napo, como el gran corredor que una el Atlántico con el Pacífico: “Los impactos ambientales son mínimos, las carreteras están hechas solo hay que hacer un dragado del río Napo. Hay que hacer trabajo pero no demasiado, en las partes que no son navegables, muros de contención, las carreteras ya están hechas y el impacto ambiental es mínimo.”, dijo Correa al periodismo internacional.

Luego, los acuerdos de gobierno a gobierno, entre Cristina Fernández de Kirchner y Rafael Correa, a más de varios contratos de generación hidroeléctrica, mineros y petroleros, adjudicados a dedo (sin licitación), consta el dragado y operación de la Hidrovía del Napo. El mismo día en que los dos mandatarios pusieron la primera piedra del gigante proyecto Coca Codo Sinclair9, fue presentado a Correa un supuesto “estudio” para el dragado del río Napo, contratado igualmente a dedo con la compañía EMEPA, del empresario argentino, Gabriel Romero, perteneciente al círculo de los Kirchner. La reciente visita del Primer Mandatario ecuatoriano al Paraná, habría servido para materializar el acuerdo con las concesionarias de la hidrovía del Paraná, que son justamente las empresas Hidrovía S.A. y EMEPA, que manejarían, el dragado y la operación total del proyecto del río Napo.

Aunque se mantiene en reserva, fuentes cercanas sostienen que el estudio se refiere a una extensión de 240 km del río, entre El Coca y Nuevo Rocafuerte, en la parte ecuatoriana, incluye componentes como: identificación de obstáculos a la navegación; aspectos de hidrología, hidráulica, batimetría, necesidades de remoción de obstáculos a la navegación, necesidades de señalización (balizaje), análisis de la flota, costos de transporte fluvial y el dragado hasta alcanzar un caudal óptimo para la navegación las 24 horas del día, los 365 días del año, en un comienzo con embarcaciones de quilla plana.

El Napo al ser un río de aguas rápidas, no caudaloso, moviliza permanentemente sedimentos y cambia de curso fácilmente, creando meandros al interior de la selva, por lo que gran parte del año no es navegable para barcazas incluso de quilla plana, las que se han quedado varadas en los arenales. Si la sedimentación es una constante, constante deberá ser el dragado del río, convirtiendo esa actividad en el principal negocio para las empresas que lo ejecuten. Y como ya sabemos, en el modelo privatista, todo paga el Estado. Se estima que un primer objetivo será movilizar 82 millones de M3 de sedimentos, los que serían depositados en enormes piscinas, ¿dónde?, nadie lo dice, pero todo mundo lo especula, al flanco derecho está el Yasuní, al izquierdo cientos de chacras kichwas y poblados de colonos, y más a la frontera, la desembocadura del río Aguarico puerta de ingreso al tejido de lagunas de la reserva faunística Cuyabeno.

Recordemos que los ríos son la principal fuente de vida, bebemos su agua, alberga y da cobijo a cientos de especies de flora y fauna, miles de familias subsisten de sus riquezas a lo largo de su recorrido, además de ser fuente de recreación, sosiego y belleza. El Napo al ser el depositario de la mayoría de ríos orientales, ha soportado también la descarga de contaminantes durante 40 años de operación petrolera, muchos de esos elementos que se encuentran al fondo del río, al ser removidos por las dragas afectará significativamente la vida acuática, no solo de ese río, sino del conjunto del sistema hídrico y la biodiversidad de la Cuenca Amazónica Ecuatoriana. Los sedimentos de fondo resuspendidos pueden contener trazas de metales, sustancias tóxicas, nutrientes y restos orgánicos que pueden liberarse en la columna de agua. Los problemas resultantes en la calidad del agua pueden incluir que se registren bajas concentraciones de oxígeno disuelto y florecimiento de algas.

“El dragado impactará la calidad del agua aumentando la turbiedad a través de la resuspensión de los sedimentos del lecho. Esta resuspensión de los sedimentos puede afectar filtros de alimentación de organismos, reduciendo la tasa de alimentación, sofocando especies al obstruir sus branquias, reduciendo la productividad primaria al dificultarse la penetración de la luz y sepultando organismos del fondo con los sedimentos”.

La amazonía ecuatoriana, sus pueblos y nacionalidades, por sus condiciones naturales e históricas, no generan excedentes exportables, son economías familiares y comunitarias, basadas en la pesca, el cultivo de la yuca, el verde y otros similares. La principal actividad económica es la explotación petrolera, pero muy ajena a la existencia de la mayoría de la gente. El proyecto Manta-Manaos, viene de la mano con otra insignia expansionista de Lula, la de sembrar la cuenca con alimentos para las máquinas, los agrocombustibles.

La navegación comercial es apenas uno de los usos que se le da al río, por lo que resulta necio dragarlo, para que unos pocos empresarios bajen costos y aumenten sus ganancias, en detrimento del patrimonio natural de todos. Como se evidencia ahora, en los ríos Paraná, Paraguay y Río de la Plata, la hidrovía del Napo incrementará la plaga del extractivismo capitalista, sustituyendo las chacras de los naporuna y los bellos paisajes que aún resisten, por modernas cloacas infestadas de “desarrollo”.

¿Quiénes son EMEPA e Hidrovía?

Es bueno saber a quien confía, el Gobierno del profesor de Economía Ambiental, PHD en Illinois, Master en Lovaina la Nueva, el manejo de los recursos naturales, ahora que en Ecuador la naturaleza ya tiene derechos y el agua es inalienable, inembargable y recurso público. El negocio privado, de este constitucional “recurso público”, estará a cargo del empresario Gabriel Romero, heredero de las privatizaciones de Menem, Alfonsín, Duhalde, De la Rúa y Kirchner. Según el estudio “La vereda y el tren”, escrito por el investigador Horacio Verbitsky, de Argentina: “Romero también es accionista, en sociedad con capitales belgas, de Hidrovía S.A, a cargo del dragado y señalización desde el Puerto de Santa Fe hasta el mar a través de la zona de aguas profundas naturales del Río de la Plata. Además del cobro de peaje, la empresa recibe un subsidio estatal pese a que la convocatoria original, formulada en 1993, poco antes del Pacto de Olivos, no contemplaba aporte público alguno.”

El documento agrega que la justicia argentina investigó denuncias de que “EMEPA no contaba con el patrimonio mínimo exigido en las bases del concurso por el dragado de la hidrovía y la obra se realiza con sobrecostos de 70 millones de dólares al año, en comparación con el similar dragado del canal Martín García, que realiza un consorcio belgaholandés. En 1997, cuando comenzaba a concebir la posibilidad de su reelección Menem prorrogó el contrato original hasta el año 2013, lo cual implica para el concesionario un beneficio adicional de 1.500 millones de dólares, entre peaje y subsidio”.

Al final del comienzo de la nueva noche neoliberal, la madrugada, como maldición anuncia el retorno al mismo reparado viejo tiempo, así se sigue reproduciendo el círculo. Algunos a quienes aún nos late la mollera, resistimos aturdidos por el silencio: silencio de las cúpulas de izquierda, mudez de las eclesiales, silencio de las cúpulas indígenas, mudez de los verdes, silencio de las derechas, mudez hasta de los mudos. El único que grita es el río pero nadie lo escucha, todos están celebrando los derechos de la naturaleza. Cuando Galeano se entere, a lo mejor rompa el silencio, sentenciando: “el mono con el garrote se queda con el agua, el mono desarmado se morirá de sed”.


Notas

1 Montecristi, Ciudad de la Provincia de Manabí, donde se instaló la Asamblea Nacional Constituyente de Ecuador, que redactó la nueva Constitución.

2 IIRSA: Integración de la Infraestructura Regional de Sur América, proyecto que promueve entre otros componentes, la creación de corredores para el transporte de mercancías entre el Pacífico y el Atlántico. El Eje Multimodal Manta-Manaos, es uno de los centrales.

3 La Alcaldesa del Coca, Ana Rivas, la ex Prefecta de Orellana, Guadalupe Llori, encarcelada por decisión de Correa, así como las principales organizaciones sociales de la provincia son contrarias al Eje Multimodal Manta-Manaos y en especial al dragado del río Napo.

4 Yasuní: el último paraíso. Fernando Villavicencio V.

5 “ La Amazonía, bautizada así por el mito de las amazonas, mujeres hermosas, consideradas las mas fuertes y feroces, tiene 7 millones de km2 de extensión, la cuenca más grande de la tierra. El principal sistema hídrico es el río amazonas, con 6 mil 762 km , considerado el más largo del planeta, con casi un millar de ríos tributarios. También es el más caudaloso del mundo y descarga 220 mil metros cúbicos por segundo, el 16% del agua dulce vertida a los océanos. La amazonía contiene casi el 20% del agua dulce del planeta. Ocho países conforman la cuenca amazónica: Bolivia, Brasil, Ecuador, Colombia, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. Brasil tiene jurisdicción sobre el 67.79% de la cuenca, el restante 32,21% se reparte entre los demás. Ecuador tiene apenas el 7%, pero el 51% de su territorio es amazónico”. Yasuní: El último paraíso de la tierra, Fernando Villavicencio V. marzo, 2008.

6 Nacionalidad Kichwa, la más grande que habita el territorio del Ecuador, en la serranía; los llamados naporuna (kicwas amazónicos) viven en las orillas del río Napo.

7 Gran Doroboro, expresión de la nacionalidad waorani para referirse al río Napo como el límite de su territorio histórico.

8 SAMAI: la fuerza vital en sus diferentes manifestaciones. Para los kichwas el ser humano es tal gracias al Samai; también las cosas y la naturaleza tienen Samai.

9 Coca Codo Sinclair: proyecto hidroeléctrico adjudicado a la empresa Enarsa de Argentina, sin licitación.

Polo Democrático de Ecuador.