18 de mayo de 2020

INICIO > OTRAS SECCIONES > TEXTOS SELECCIONADOS

¡NINGUNA CONFIANZA A BARACK OBAMA!

Elecciones en los EEUU

7 de noviembre de 2008

La llegada de Barack Obama a la presidencia de Estados Unidos, en el contexto de la crisis mundial, despertó expectativas en sectores populares de todo el mundo, de que podría haber un cambio progresista, favorable a los oprimidos en la política de la mayor potencia imperialista. Por ejemplo, una reciente encuesta realizada en Argentina indica que el 60% de los argentinos “prefieren” a Obama (consultora Ibarómetro). Y el 78% de los franceses se manifestaron de la misma forma (canal France 24).

Estas expectativas son alentadas por los medios de comunicación y la mayoría de los dirigentes políticos, de derecha, de centroizquierda y hasta algunos que se dicen de izquierda.

Entre ellos, el brasileño Lula manifestó, pocos días antes de las elecciones, que “en el mundo existe alegría… en pensar como sería de bueno que un negro fuese electo presidente de Estados Unidos”. La argentina Cristina Kirchner, por su parte lo consideró “admirable… por su personalidad y su discurso”.

Por su parte Hugo Chávez, más cuidadoso, afirmó: "Quiero un acercamiento con el negro, desde aquí que nosotros somos indígenas, negros, raza suramericana… Estoy preparado para sentarme y dialogar...espero que podamos, espero que entremos en una nueva etapa" (Reuters).

Esta “obamanía” abarca incluso a gente que se reivindica de izquierda, antiimperialista y hasta trotskista, como el panameño Olmedo Beluche (miembro del Reagrupamiento Internacional en el que participan también el MES de Brasil, el MST argentino y Marea Socialista de Venezuela). Beluche embellece hasta lo increíble a Obama, hablando de su “progresismo” y “oposición terminante a la guerra de Irak”, lo cual es falso. No hubo “oposición terminante” ni de Obama ni del Partido Demócrata.

Por qué Obama

El mayor imperialismo mundial está sumido en una crisis económica, social y militar muy profunda. Está perdiendo las guerras de Irak y Afganistán. Es repudiado en América Latina por los trabajadores, campesinos y sectores populares. Dos de sus embajadores (en Bolivia y Venezuela) fueron expulsados, se predicen manifestaciones y huelgas contra su presencia militar en Perú. El gobierno y la nueva Constitución de Ecuador establecen que tendrá que retirar la base de Manta que mantiene en ese país. El gobierno de Evo Morales en Bolivia expulsó a la DEA (la agencia yanqui antinarcóticos) por complicidad con los golpistas. El presidente Bush termina su mandato como uno de los personajes más odiados de la historia mundial, solo comparable a Hitler. Este odio de las masas del mundo se ha comenzado a “contagiar” a millones de norteamericanos arruinados por la crisis y el megafraude de los bancos y financieras. Crece una gran desconfianza popular de grandes sectores de la población yanqui contra los viejos políticos republicanos y demócratas. Esto se expresó en la interna demócratas con la derrota de Clinton, que hasta hace un año era considerada como casi imbatible.

Ante esta situación, intentan un obligado lavado de cara. Barack Obama, por ser negro, por su historia personal con padre africano, y con un discurso contra el “establishment” (los dirigentes políticos y empresarios tradicionales), su consigna “Queremos el cambio”, resultó el candidato ideal para intentar ese lavado de cara. Evidentemente grandes sectores populares han creído y buscan un cambio en base a estas frases e imagen con que se construyó la candidatura de Obama.

¿Es Obama progresista?

Pese a todas estas expectativas populares y apoyo de políticos “progresistas”, nada indica que Barack Obama romperá aunque sea parcialmente con la política imperialista y de apoyo a la mafia financiera que llevó a la crisis.

Cuando se intentaba votar el gigantesco rescate a los bancos de 700.000 millones de dólares, Bush llamó en su apoyo a Obama y McCain. Ambos candidatos apoyaron el rescate a los bancos. Y tanto Obama como Mc Cain reafirmaron ese apoyo cuando el Congreso, presionado por el repudio popular, votó en contra del rescate.

Esto no es sorprendente, dado que ambos candidatos deben su campaña electoral al financiamiento de las multinacionales y los propios bancos rescatados.

Según la página www.opensecrets.org hasta mayo de 2008, “los eventuales nominados recibieron más de 500 millones de dólares, una cifra record”, distribuidos de la siguiente manera: Barack Obama: 265.439.277; Hilary Clinton: 214.883.437; John McCain: 96.654,783. Entre los bancos es clara la preferencia por los demócratas: Goldman Sachs les destinó el 73% de los casi 3,7 millones aportados; Citigroup el 61% de 3 millones y Morgan Chase, el 64% de 2,5 millones.

Obama se opuso inicialmente a la invasión a Irak. Pero luego votó los presupuestos de guerra de Bush. Y ahora dice que hay que “recolocar” las tropas en ese país, pero se niega a poner fecha a la retirada. Por otro lado prometió públicamente y varias veces aumentar el número de tropas imperialistas en Afganistán, e incluso atacar a través de la frontera de Paquistán a los pueblos y ciudades que considere favorables a la resistencia Afgana.

Ha declarado su apoyo incondicional a Israel y a sus ataques militares. Apoya incondicionalmente la expulsión por parte de Israel de los palestinos y la extensión de las colonias sionistas en Cisjordania.

Prometió atacar militarmente a Irán si éste continúa procesando uranio para sus programas nucleares. El candidato a vicepresidente de Obama, Joseph Biden, indicó los "puntos de conflicto" (Irán, Afganistán, Pakistán, Rusia y Corea del Norte), y expresó que "responderían con fuerza" ante esos desafios.

En política interna Obama aprobó sin cuestionar el rescate de 700 mil millones a los bancos de inversión, con dinero robado al pueblo norteamericano. Ante los reclamos de la gente que pierde sus casas por no poder pagar la hipoteca, Obama propuso “suspender por tres meses los desalojos”. Es decir, hasta después de las elecciones y que lo voten a él. Como si en medio de esta crisis un trabajador pudiera reunir el dinero necesario para levantar la hipoteca de su casa en tres meses…

Obama propone intensificar las transferencias de fondos gubernamentales hacia instituciones financieras mal gestionadas y corporaciones capitalistas en bancarrota con el fin de salvar un capitalismo fracasado en lugar de instaurar programas de ayuda al pueblo y de obras públicas para generar empleo para los trabajadores.

Obama apoya los planes de salud privados, gestionados por las corporaciones de seguros, las grandes compañías farmacéuticas y clínicas, lo que ya causó los costos de salud más altos del mundo que dejan fuera de cobertura médica a un tercio de los estadounidenses. Rechaza públicamente un programa de sanidad nacional y universal basado en el programa federal Medicare.

Defiende a las grandes compañías agrícolas productoras de etanol, altamente subvencionado y rentable, ayudando al encarecimiento mundial de alimentos.

Es decir, no hay ningún motivo para afirmar que Obama hará un cambio positivo.

Redoblar lucha antiimperialista. Que la crisis la paguen los capitalistas

Expresar simpatías por Obama es colaborar, conscientemente o no, con la campaña mundial de engaño, de lavado de cara, que intenta el imperialismo. Hay que decirles claramente a los trabajadores y pueblos del mundo que Obama es más de lo mismo. Que si se produce un cambio en Estados Unidos vendrá de la mano de sus trabajadores latinos, negros y blancos, ahora también golpeados por la crisis, y no de ningún político imperialista aunque se pinte de negro.

Que todo cambio positivo que se logre es debido a la lucha obrera, popular, campesina, indígena en el mundo y no a virtudes del nuevo jefe imperialista. Si se logra la retirada yanqui de Iraq será debido a la lucha heroica del pueblo iraquí, a la solidaridad mundial con su lucha que debemos redoblar y al repudio a la invasión en el propio pueblo norteamericano.

Es la lucha del pueblo boliviano, peruano, venezolano, de los estudiantes y maestros italianos, de las “huelgas de advertencia” de los metalúrgicos alemanes, de la huelga de los obreros de la automotriz Nissau de Barcelona, de todos los pueblos del mundo los que harán retroceder al imperialismo y puede impedir que nos hundan en la miseria para pagar sus estafas.

Frente a la crisis capitalista que nos amenaza con una terrible catástrofe de desocupación y miseria, la UIT-CI (Unidad Internacional de Trabajadores-Cuarta Internacional) convoca a los trabajadores y pueblos oprimidos del mundo a la unidad, a enfrentar los planes de quitarnos el salario y el empleo, a construir organizaciones independientes para luchar por un cambio real, terminar con el capitalismo imperialista, construir el socialismo con democracia obrera.

¡Fuera yanquis de Irak, Afganistán y Medio Oriente! ¡Fuera el sionismo de Palestina! ¡Fuera yanquis de América Latina! ¡Inmediato levantamiento del bloqueo a Cuba! ¡Fuera las bases de la OTAN de Europa Oriental!

¡Que la crisis mundial la paguen los bancos y las multinacionales!

Babá, ex diputado federal y Silvia Santos de la CST , integrante del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Brasil

Orlando Chirino, Miguel Hernández, Emilio Bastidas, Armando Guerra de Unidad Socialista Izquierda, Venezuela

Enrique Fernández Chacón, ex diputado nacional y Jorge Auques, de Unidad Obrera y Socialista “UNIOS”, Perú

Orlando Arias y Miguel Vivas, editores del Periódico El Polista, Colombia.

Miguel Sorans, Juan Carlos Giordano y Liliana Olivero, diputada provincia de Córdoba, de Izquierda Socialista, Argentina.

Virgilio Arauz y Priscilla Vásquez, Propuesta Socialista de Panamá

Victor Molino, de Unidad Socialista de los Trabajadores, Argentina

Chelen Rojas de Solidaridad Socialista, España.

(Por: Unidad Internacional de Trabajadores (Cuarta Internacional)