10 de noviembre de 2019

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VENEZUELA: POR UN CAMBIO EN LA POLÍTICA ECONÓMICA

Por: Ricardo Galíndez.

12 de septiembre de 2008

Las altas cifras de crecimiento económico (promedio 9%) que durante los últimos 5 años han alegrado a los altos funcionarios de gobierno y que día a día nos las venden como si fueran producto de una acertada política económica, aún dentro de parámetros capitalistas, pareciera que empiezan a resquebrajarse al llegar a un llegadero por razones internacionales y nacionales.

Ya no se trata de críticas por hacer oposición política sino de una realidad que se viene traduciendo en números fríos que se desarrollan con todo el peso de las limitaciones que le impone la burguesía nacional, que confiesa sin ningún rubor que no han invertido ni un dólar para aumentar la capacidad de producción en el país a pesar de la ampliación de la capacidad de consumo, un aparato estatal monstruosamente avaricioso de recursos económicos que se van en corrupciones e inversiones ineficientes y en una crisis internacional que empieza a golpear los precios petroleros por una baja en el consumo y cierta distensión en los conflictos presentes. Es la amenaza de una mayor desaceleración económica (de un 9,9% en los últimos 5 años, a un 5% este año con tendencia a la baja) y de un aumento de la inflación que de 22,5% el año 2007, ya estamos montados en un 31% y todavía nos esperan los meses de mayor inflación… 5 años debieran ser más que suficientes para mostrarnos unas cifras económicas que se correspondiesen con los crecientes precios petroleros, pero no es así, aunque sin discusión alguna la reducción de la tasa de desempleo a un 7% y un estimado de 6% para fin de año es un tremendo logro para un gobierno acosado por el capital internacional y nacional, al igual que la existencia de las Misiones han implicado una justicia social a los marginados o excluidos por siempre del capitalismo. Al realizar las presentes observaciones a la política económica que lleva a cabo el gobierno del presidente Chávez, no estamos desconociendo estos y otros logros, sino que queremos mostrar una cara oculta que ha venido avanzando entre las debilidades de esa política y que amenazan con destruir todo lo logrado, haciéndonos retroceder a tiempos peores que los vividos después del “viernes negro” del ´82 y de la “crisis bancaria de los ´90”. Esto sería doblemente terrible y doloroso porque existen los recursos económicos y la fuerza social para impedirlo.

En el campo de la revolución bolivariana desde el momento en que esta se define como socialista, se han venido confrontando dos grandes tesis: la primera que ha sido la que se ha venido desarrollando contando sus logros numéricos y de alcance social, que sostiene que se puede avanzar a contracorriente de la historia y construir un capitalismo nacional, con sus respectivos capitalistas o burgueses nacionales, y en sus posiciones más avanzadas, un capitalismo latinoamericano en contraposición de los pulpos multinacionales norteamericanos, europeos y japoneses.

Y así como en los tiempos del Libertador Simón Bolívar, quien tuvo la férrea oposición de la oligarquía criolla a sus planes de desarrollo de un capitalismo moderno frente a ese híbrido que se había formado a raíz de la conquista y colonización americana por parte del imperio español, contando con los Páez y Monagas en Venezuela y los Santander en Colombia y en cada uno de los países liberados del colonialismo capitalista español, el más avanzado en su momento, bueno, así pasa hoy, en medio de un mayor desarrollo de las fuerzas productivas, con una economía mundial dominada por grandes monopolios que condicionan los mercados nacionales. El proyecto nacionalista de Chávez enfrenta a toda la burguesía de Venezuela y continental. Se acercan para realizar negocios pero, como empujan para que se acaba la revolución venezolana.

Frente a esta tesis estamos quienes levantamos una segunda, la cual señala que la revolución bolivariana solo podrá ser socialista si se aprovecha la correlación de fuerzas nacional e internacional, que es altamente favorable para tomar las medidas de nacionalización de todos los monopolios, incluyendo el sistema bancario poniéndolos a funcionar bajo control obrero, para que, como dijo Chávez cuando anunció la nacionalización del Banco de Venezuela, los reales que en ellos se producen, se queden en el país y para beneficio social de la revolución socialista.

Hemos dicho que con la burguesía no se puede avanzar y que tenderle la mano, como se le hizo el 11A y el 2D de 2002 y el pasado 11 de junio de 2008, esta solo se acercará a llenarse los bolsillos sin producir ningún beneficio para el pueblo y menos para solidificar el proceso revolucionario socialista por el cual nos la hemos jugado en más de una oportunidad.

Señalamos, en contra de todos los ministros de economía que han pasado por el gobierno de Chávez, que darle recursos económicos a los empresarios es criar cuervos, que si no nos han sacado los ojos, es porque el pueblo trabajador no se los ha permitido, pero están trabajado en función de esto.

Hace algo menos de dos meses, el presidente Chávez, en un acto el 11 de junio ofreció un paquete de beneficios económicos mil millonarios y hoy no hay respuesta positiva alguna. Chávez una vez más le tiende la mano a la burguesía y pudiéramos decir que casi con preferencia al sector bancario y este responde “con la espalda, sorda expresión del desaire”.

Los números de la economía empiezan a delatar las debilidades de la tesis del desarrollo y del socialismo con empresarios

El petróleo

En Venezuela, la economía nacional se sustenta sobre la base de la industria del petróleo. La baja o el alza de precios han determinado desde hace décadas la salud de esta. El crecimiento económico de los últimos seis años y las políticas sociales de Chávez se han sustentado en el alza de los precios petroleros. Sin estos, el criminal lock out petrolero del 2002 2003 y las secuelas que este dejó en pérdidas de unos 8.000 millones de dólares, le hubiesen impedido al gobierno nacional lograr tal crecimiento económico, dentro de un manejo capitalista de la economía.

Para el equipo económico del presidente Chávez integrado en diversos momentos por, entre otros un Jorge Giordani, Tobías Nóbrega y el último, Alí Rodríguez Araque, la posibilidad de crecer y desarrollar nuestra economía es posible con una buena inversión de los ingentes recursos petroleros, aliándose con las diversas burguesías de centro, sur América y del mar Caribe, apalancándose en los ingresos petroleros. Veamos algunas cifras indicativas de la certeza de esta posición. En primer lugar analicemos el panorama de los precios petroleros que han sido, como ya lo hemos señalado, el puntal el crecimiento sostenido de nuestra economía. Tenemos que estos han entrado en una dinámica hacia la baja, pues de estar en unos 126 127 dólares, llegaron a 116,36 (cesta petrolera venezolana) la semana que cerró el viernes 1º de agosto y la tendencia en las próximas semanas es continuar a la baja y a asó como hace unos meses se pronostican precios de 100, 120 y hasta 200 $S, hoy se habla de 100 y hasta 90$ US el barril.
Con esto no queremos decir que la tendencia a la baja es indetenible, sino que realizar planes sobre la base de unos precios petroleros en alza constante, es caminar sobre suelo fangoso. La etapa que se vive a nivel internacional es de inestabilidad, por lo que, no solo los cálculos de los ingresos, sino también los gastos, deben ser bien medidos tratando de guardar por si viene una época de vacas flacas, como sucedió a finales de los ´80 y durante toda la década ´90. En el punto de los planes (presupuestos), al gabinete económico se le puede dar un buen puntaje pues el presupuesto nacional se calculó sobre un precio del barril de petróleo de 35 $ US y su promedio en el año es de 107 $ US.

La deuda externa e interna

Otra cosa son los gastos y veamos por qué. Se trata de que el gobierno está gastando casi todo lo que nos ingresa por petróleo, pero además ha aumentado el endeudamiento al punto que se puede hacer insostenible y más si los ingresos petroleros se mantienen a la baja o a un precio de unos 90 dólares el barril y los gastos mantienen su actual crecimiento. A modo de ilustración veamos algunas cifras de la deuda externa e interna que de paso niegan las afirmaciones gubernamentales de que Venezuela ha disminuido su deuda. La deuda externa de Venezuela ha aumentado a unos 40.000 $ US y la interna supera los 30.000 millones de $ US, que es la más alta en la historia del país y que nos hace más vulnerable a las presiones internacionales. Este aumento en la deuda pública, solo se explica por los niveles de gastos del gobierno, que no se reflejan en un aumento del parque industrial, es decir en el sector de la economía que sirve para generar bienes materiales para saciar las necesidades de la población y para producir, mediante la exportación nuevos ingresos que permitan disminuir el peso de los ingresos petroleros y bajar los gastos por importaciones.

Las inversiones privadas

Contar con las inversiones privadas para mantener un buen crecimiento económico, es también un poco iluso. No se trata solo del problema político de que el gobierno habla de socialismo y de que ha nacionalizado comprado una que otra empresa, elementos ambos con los cuales las multinacionales han sabido bregar en otras oportunidades, sino de que algunas de las diferentes medidas sociales y de control administrativo dictadas por el gobierno, aumentan costos por encima de los existentes en el mercado internacional, lo que entonces les lleva decidirse por las importaciones y no por la producción interna.

En los actuales momentos pareciera ser que un sector determinante del gobierno ha deshojado los pétalos de la margarita en cuanto a la posibilidad de apoyar sus planes de crecimiento con inversiones extranjeras y de allí las declaraciones de Chávez de que las mismas no las necesita. Ello de seguro está apoyado en todas las cifras sobre inversión extranjera de los últimos años que pasaron de 6.200 millones de $US en 1997 a 646 millones de $US en 2.007 y con lo ya dicho de los anuncios de nuevas leyes de carácter social, que elevan los costos de producción, la tendencia de las inversiones extranjeras y nacionales, a mantenerse en los actuales niveles o a seguir bajando es lo predecible y a que se mantenga o aumenten las importaciones. ¿Hasta donde el gobierno mantendrá esta posición?. El tiempo nos lo dirá, pero estamos conscientes de los cambios de posición del gobierno.

En cuanto a las inversiones del capital privado nacional, las inversiones no son mejores que las de las multinacionales. En el congreso Internacional de CONINDUSTRIA recién realizado en Caracas, ellos estimaron que el crecimiento general, es decir con las inversiones públicas y privadas, de este año pueda estar en un 5,7%, que es bueno en términos absolutos, pero que ante un promedio de un 9,9% de crecimiento en los últimos 5 años, son cifras que llaman a preocupación. (Cifras de COIINDUSTRIA presentadas en su Congreso Internacional 2008 en Caracas el pasado martes 15-07-2008). A esto debemos añadir las cifras del crecimiento de la industria que estiman en un 2,8%, lo cual ni siquiera satisfacerá la demanda y reflejan la baja inversión.

Si tomamos en cuenta la actitud de los empresarios que fueron convocados el pasado 11 de junio al Hotel Arauco donde Chávez presentó una nueva propuesta, con miles de millones de Bs.F para el reimpulso económico para conseguir el apoyo de los grupos monopólicos y oligopólicos, incluyendo sectores bancarios nacionales, nos podemos dar una idea de que estos, ni siquiera aprovecharán la ayuda que el gobierno les ofrece para fortalecer el aparato productivo que está en sus manos. Ya José Vicente Rangel se hacía una pregunta en torno a esta propuesta el domingo 3 en u programa “José Vicente HOY”. Se trata repetimos de un doble problema, uno el económico y el otro el político.

El sistema bancario

Uno de los barómetros de una economía capitalista lo encontramos en el sistema bancario. El mismo refleja la dinámica de las inversiones y otros elementos importantes para determinar hacia dónde va la economía, incluso en un país como el nuestro donde es el Estado el que mayor volumen de recursos aporta para dinamizarla.

El gobierno ha insistido mucho en señalar que el sistema bancario venezolano, se encuentra sólido. Que los problemas que tienen algunos bancos son normales y que no ponen en peligro al sistema en su conjunto. Esta afirmación si la vemos de manera estática, es casi indiscutible, pero el problema es la interrelación que existe entre los bancos y entre estos y la economía en su conjunto y es allí donde surgen algunos problemas que nos señalan que el sistema bancario no está tan sólido como nos o quieren vender. No estamos hablando de que se encuentre en los términos que generó la crisis de los ´90 del siglo pasado, pero no es tan bello como para despreocuparnos y decir Viva la banca.

Las cifras que vamos a manejar tienen que ver con los indicativos de la cantidad de préstamos que viene realizando el sistema bancario. Empecemos.

La cartera de créditos de la banca creció el primer semestre de 2007 un 34,4%. Estos créditos fueron para todas las áreas de la economía, donde las tarjetas de crédito ocupan la parte del león. Este año los créditos crecieron a razón de un 10,71% que en dinero representó llegar a Bs.F. 115.304 millones o unos 53.629 $US. Si comparamos los dos semestres, nadie puede negar que el crecimiento sigue siendo importante, pero la disminución en el ritmo del mismo, tiene que llamar la atención y más si tomamos en cuenta otros elementos que señalamos a continuación. Uno de es el aumento de las tasas de interés, que afecta la concesión de créditos que ya acusan una importante disminución.

En cifras de esta disminución son las siguientes: El gobierno, a través del Banco Central de Venezuela, acaba de aumentar las tasas de interés a un máximo del 33% para las tarjetas de crédito, hecho que a fortalecido la tendencia al alza de la inflación, pero que además frena la tendencia al consumo que se realiza a través del dinero plástico. Hoy día las tarjetas de crédito representan el 14,3% del total de la cartera crediticia del sistema bancario e inciden en la dinámica del consumo de manera importante.

El aumento de las tasas de interés se realiza en momentos que la inflación, ha rebasado por segunda vez los estimados del gobierno que en enero de este año la situó en un 11 por ciento y ahora dice que será de un 19%, cuando ya lleva un promedio de 32%, faltando los meses donde la inflación se acelera. Algunos analistas burgueses estiman que la inflación cerrará entre un 30 a un 35%, lo cual incluso pudiera estar por debajo de la realidad. El aumento del precio de los alimentos ronda ya el 40%, a pesar de la política de importaciones y de las misiones encargadas de distribución de alimentos.

Un problema que se viene desarrollando y que puede generar problemas serios al sistema bancario y a la economía en general es el aumento de la morosidad, (los créditos no pagados dentro de los tres meses de su vencimiento). La morosidad bancaria ha subido de 1,07 en junio de 2007, a 1,20 en diciembre del mismo año cerrando en el mes de junio de 2008 en 1,70. Esto significa casi un 60% de aumento, una cifra nada despreciable y que refleja la situación de un sector de las clases medias.

Debemos tener en consideración que el aumento de la morosidad está relacionada directamente con un amento del desempleo, decrecimiento económico, aumento de las tasas de interés y una alta inflación, precisamente en un momento donde el único elemento que disminuye es el desempleo el cual se ubica en un 7% y el gobierno aspira bajarlo a un 6% en el mes de diciembre, lo que sería un logro a reconocer.

Otro problema que se ha venido agravando y que puede afectar la salud del sistema bancario es la cartera inmovilizada, (préstamos otorgados y no cobrados) de la banca comercial y universal la cual aumentó de Bs.F. 869,294 miles en junio de 2007 a Bs.F. 1.971.163 miles un año después, indicando un alza de 126,8%. El otro hecho a reseñar es que en junio del año pasado, la cartera vencida y no cobrada estaba cubierta en 205,67%, pero en junio de 2008 la cobertura cae a 143,31%. Siete bancos ya están por debajo del 100% de esta cobertura. Los señores banqueros en vez de mantener el nivel de cobertura de los créditos concedidos, que es una manera de proteger a todos los “clientes”, han venido disminuyendo esta protección.

Con estas pocas cifras nos podemos dar cuenta que la empresa privada no está interesada en aportar su grano de arena para la reactivación de la economía, que su única funciones seguir aumentado sus ganancias transfiriéndolas a cuentas en el exterior y para que no quede duda de lo aquí afirmado tomemos otras cifras cuales son: La subida de las tasas de interés hasta un 33% decretadas por el BCV, para las tarjetas de crédito, significa un ingreso adicional para el sistema bancario de Bs.F 3.144 millones, mientras que la reducción de las comisiones tan solo fue un sacrificio de Bs.F 124 millones. Este aumento de las tasas de interés y de las ganancias futuras se da cuando las cifras de las utilidades del sector bancario en el primer semestre de este año estuvieron en Bs.F 2.927millones, con un aumento de Bs.F 909 millones, que significan un 45,06%. Y estamos hablando de las cifras oficiales y no de aquéllas producto del control que ejerce este sector sobre toda la economía y que no se refleja en los libros oficiales, producto de negocios como el que tienen con la compra venta de carros nuevos, de los autopréstamos a los dueños y allegados, etc. etc.

Si el gobierno se atreve a aplicar o anunciar algunas medidas sobre las comisiones que cobran los BANCOS estos saltan enseguida a denunciar una maniobra contra la libertad de comercio, una medida comunista y como la filosofía es la empresa privada es necesaria para el socialismo del siglo XXI, el gobierno sigue dejando que las ganancias de los bancos en tan solo un año, igualen o superen el capital de los mismos y quien sufre es el pueblo.

Cambiar de orientación económica para evitar una crisis y despegar en firme hacia el socialismo

Debemos concluir este material y lo vamos a hacer obligados a plantear que el principal beneficiario de los planes económicos del gobierno ha sido la empresa privada y de ellos el sistema bancario, mientras en el país faltan recursos para terminar de solventar importantes problemas. En este punto nos atreveremos a contradecir al Ministro El Troudi, quien señaló que el país estaba protegido ante cualquier contingencia internacional, como la crisis hipotecaria y bancaria que se desarrolla en lo Estados Unidos y Europa, y no lo estamos pues, pues nuestra economía entre ellos nuestra principal fuente de ingresos y el sistema financiero están encadenados al mercado mundial y las palancas de la economía están en manos del capital privado, precisamente de los amos de la economía mundial, los mismos responsables de la crisis económica internacional.

Tenemos que decir que los planes económicos del gobierno no han impedido el cierre de unas 6.000 empresas como lo señalan los organismos patronales. La concepción de que los empresarios son un pilar en la construcción del socialismo está demostrando sus limitaciones y desconocimientos de la “sicología” de los empresarios que se burlan de los planes de crecimiento cuando se dice que ellos van a invertir por montones, cuando ni siquiera lo hacen en suficiente cantidad para cubrir la demanda del mercado interno. Es que ni siquiera lo hacen para mantener actualizado el parque industrial, lo que mostrará sus resultados antes de lo que los ministros se esperan.

Ciertamente, los planes del gobierno han permitido un crecimiento económico pero no han logrado el despegue de un desarrollo económico que frene el aumento de la dependencia de nuestro país de los centros capitalistas. Que limite los efectos perversos del aumento de la deuda externa e “interna”. Ciertamente se ha disminuido el desempleo y se han alcanzado mejoras sociales en educación, salud pero ello no es suficiente. El mismo sistema de importación y distribución de alimentos subsidiados a quien más ha beneficiado es a los grupos económicos en el poder desde hace décadas, como el grupo Polar, y ello precisamente por la concepción de apoyarse en la empresa privada y no en el pueblo organizado y en sus poderes creadores.

Urge cambiar esta concepción del desarrollo económico. Los empresarios están funcionando para derrotar al gobierno y empujan hacia una crisis, que solo se ve frenada por los ingresos petroleros, pero como ya hemos visto, los mismos apenas si pueden mantener un cierto crecimiento que no es suficiente para frenar el descontento de las masas por las necesidades insatisfechas. Y todo esto sin que todavía los efectos de la crisis económica internacional se empiecen a sentir en forma en nuestro país. Que la multiplicación de las relaciones económicas internacionales desarrollada por el gobierno es un paso positivo, no la negamos, pero ella no nos protege de esa crisis en marcha. Estamos en un punto que, de no cambiar la política económica, vernos frente a un “Viernes Negro” y a una “crisis del banco Latino” no será de extrañar. Aparte de los elementos ya señalados, no podemos descontar que problemas como la política cambiaria y el de la deuda pública, puedan explotar antes y que adelanten situaciones conflictivas que se pudieran prevenir.

Venimos de una economía neoliberal dirigida por los gobiernos de AD y COPEI con apoyo del MAS y la Causa R entre otros. Ahora practicamos una economía capitalista moderna con un mercado semi controlado, y tampoco resuelve los principales problemas ¿Si no es uno y otro, qué podemos hacer?. La primera medida económica que tiene que tomar el gobierno revolucionario es extender la nacionalización anunciada del Banco de Venezuela, de SIDOR, y las empresas cementeras, a todos los monopolios y oligopolios sin indemnización y bajo control obrero, asimismo la nacionalización de todo el sistema bancario y el de las importaciones y exportaciones y convocar de manera inmediata a un gran Congreso de las organizaciones obreras y populares, para discutir un plan de desarrollo económico centralizado que ponga al ser humano como centro de sus beneficios.

Invitamos a todos los sindicatos y a las corrientes sindicales que hacen vida dentro y fuera de la UNT, para que impulsemos a nivel nacional un plan de lucha que contenga entre sus medidas urgentes las ideas aquí propuestas que nos permitan enrumbarnos de manera firme hacia el socialismo y con ello apartarnos del camino que la crisis capitalista nos está preparando.

Los militantes y dirigentes del PSUV, tenemos una gran responsabilidad en desarrollar esta discusión y movilización del pueblo organizado.

Esta invitación la extendemos a la necesidad de prepararnos para una intensificación de las luchas obreras, producto de los problemas que se han de multiplicar en la medida que el crecimiento económico se siga desacelerando y no se satisfaga las necesidades crecientes del pueblo.