10 de noviembre de 2019

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EL GRITO DE LOS EXCLUIDOS CONTRA LULA

Por: Luiz Bassegio.

1ro de abril de 2007

ALAI-AMLATINA. Sao Paulo.- De 21 a 25 de marzo se desarrolló, en São Paulo, la Plenaria Nacional de la Asamblea Popular y el 9º Encuentro de Articuladores/as del Grito de los Excluidos/as.
Estuvieron presentes representantes de 20 estados del país y varios movimientos sociales y populares. En el análisis de coyuntura se constató que el capital internacional domina nuestra economía y el gobierno brasileño no está interesado en cambiar. Pese a la promesa realizada por Lula en la segunda vuelta electoral, de acercarse a los movimientos sociales, el gobierno continúa siendo neoliberal y cada vez más comprometido con la burguesía nacional y con el poder económico internacional. El Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), no es más que un spot publicitario. No genera ni desarrollo ni crecimiento, pues no altera la tasa de inversión que era de 17% del PIB. Para crecer el 5% al año, sería necesario invertir el 25% del PIB.

Por otro lado, en la visita de Bush a Brasil, Lula no pasó de mero figurante. Los intereses del presidente norteamericano eran el mercado y el empresariado. No fue sin ton ni son que la comitiva se reunió en São Paulo, en un hotel al que nadie podía aproximarse, saber quien llegaba o salía, y peor aún asistir a las conversaciones. Todo se desarrolló bajo “siete-llaves”, entre Bush y los dueños de la economía que mandan en el país.

En este segundo mandato, Lula se reconcilió de forma más definida con la clase dominante. Las bancadas parlamentarias ya no son tan partidarias. Representan más a las empresas e intereses corporativistas. Al contrario de lo que prometió en la segunda vuelta, en la que necesitó una vez más de los movimientos sociales para reelegirse, Lula está aún más a la derecha. Se alineó con sectores de la burguesía y, aunque no lo crea, declaró a la prensa que ahora los héroes son ellos. Al gobierno, no le interesa más estimular la participación popular. Por el contrario, quiere distanciarse de los movimientos sociales. Por ello, solo una fuerte organización y movilización podrá cambiar este escenario.

Grito de los Excluidos

Con el lema “Esto no vale, queremos participación en el destino de la nación”, el próximo 7 de septiembre en todo Brasil se llevará a cabo el 13º Grito de los/as Excluidos/as. Durante la Semana de la Patria realizaremos además el plebiscito popular que consultará a la población sobre la anulación de la subasta fraudulenta de la Compañía Vale do Río Doce (CVRD). Será un proceso donde discutiremos con la población lo que vale y lo que no vale. A partir del lema del Grito podremos preguntarnos lo que vale y lo que no vale en la construcción de un proyecto popular.

No vale

Vender la Compañía Vale do Río Doce por 3,3 mil millones de reales, ¡no vale! El valor estimado en 1997, época de la subasta era de 92 mil millones de reales, es decir, 28 veces más de lo que fue vendida. Tampoco vale que el Banco Bradesco haya sido uno de los evaluadores de la compañía y a la vez, de forma camuflada y fraudulenta, uno de los compradores de este verdadero patrimonio público brasileño.

No vale el superávit primario que recorta recursos destinados a la educación, salud, vivienda, reforma agraria y transporte. No vale continuar pagando la deuda externa e interna en detrimento de las inversiones sociales, sin realizar una auditoría pública.No vale arrodillarse ante las políticas neoliberales de este modelo económico que no resuelve los problemas del pueblo, destruye el medio ambiente y profundiza nuestra dependencia. Pero tampoco vale que los movimientos sociales se preocupen sólo de su agenda específica y no del conjunto de luchas articuladas para cambiar este modelo.

No vale la corrupción, la impunidad, el trasvase de las aguas de río San Francisco, la violencia y el desempleo. No vale la democracia representativa que sólo está representando los intereses del capital; no vale el aumento absurdo de los 15 sueldos anuales de los diputados y senadores, mientras el pueblo se muere de hambre. Tampoco vale destruir el medio ambiente para los monocultivos de caña, soja y ganado. Y no vale que los trabajadores de la caña corten más de 15 toneladas de caña de azúcar por día, para engordar el bolsillo de los industriales. Recordemos que muchos mueren por fatiga.

Ahora, no vale ni la conducta del presidente Lula, usted declara alto y fuerte que los industriales son héroes nacionales e internacionales e incluso llama compañero al presidente Bush. ¿Qué pasó con Vuestra Excelencia? ¿No eran los héroes los de su categoría? ¿Es decir, los trabajadores brasileños?

¿Qué vale entonces?

Vale el plebiscito popular por la anulación de la subasta y la reestatización de la Vale do Río Doce. Este ejercicio pedagógico de participación popular garantiza la soberanía de la nación sobre el patrimonio del pueblo brasileño. Vale todavía más, que el Presidente Lula haya dicho en la segunda vuelta de las elecciones pasadas que “fue un error la privatización de la Vale do Río Doce”. Y en eso insistiremos.

Vale realizar asambleas populares municipales y provinciales para construir el plebiscito popular cuyo objetivo no sólo es anular la subasta, sino fundamentalmente debatir el Proyecto Popular Alternativo para Brasil.

Vale mantener la autonomía de las fuerzas populares, estimular las luchas sociales, reanudar el trabajo organizativo de base y la formación política de los militantes.

Vale la ética, la transparencia, la solidaridad, la simplicidad, la generosidad, la gratuidad, la resistencia y la perseverancia. Vale la movilización y la presión de bajo arriba destacando el protagonismo popular.

Vale la lucha cotidiana y el trabajo con sueldo digno.

Vale la democracia directa y participativa. Vale la vida. Vale por encima de todo, nuestra perseverancia. (Traducción ALAI).