Solo en Argentina hay un millón y medio de niños trabajadores.
TRABAJO INFANTIL EN LATINOAMÉRICA.
Por: Cristiano Morsolin - Valeria Ferraris de Peiro.
El nuevo informe global de la Organización Internacional del Trabajo OIT ’La eliminación del trabajo infantil: un objetivo a nuestro alcance’, dice que se produjo un rápido descenso del trabajo infantil en América Latina y el Caribe en los últimos cuatro años. El número de niños trabajadores en la región ha disminuido en dos terceras partes, y en la actualidad 5 % de los niños entre 5 y 14 años trabajan. Sin embargo, el 9 de mayo del 2005 el diario LA NACION, de Argentina daba otras cifras: “El trabajo infantil creció el 600 por ciento en los últimos siete años en Argentina, donde actualmente hay 1.500.000 menores de quince años que desempeñan alguna tarea para sobrevivir o ayudar a sus familias” (http://www.rel-uita.org/laboral/argentina-trabajo-infantil.htm ).
En 1998 los niños que trabajaban eran 250.000, según una investigación conjunta del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y de la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de Argentina publicada este lunes por el diario ’La Nación’.
El 8 de mayo de 2006, el diario La Prensa Digital, de Mendoza, Argentina, publicó un articulo donde analiza que: “crece el trabajo infantil: Una encuesta oficial proporcionó cifras alarmantes sobre el trabajo de niños y adolescentes en todo el país. El informe, dado a conocer por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, señaló que un siete por ciento de los menores de cinco a doce años y el veinte por ciento de los adolescentes de 14 a 17 años tienen una ocupación.
Estas contradicciones podrían explicarse si entendemos, que según este “informe global”, en Brasil los índices de ocupación de los niños de cinco a nueve años cayeron en un 61%, de 1992 a 2004, y entre la faja etaria de 10 a 17, a un 36%. Otro país con reducción significativa del trabajo infantil es México. Ya que la mitad de los niños de América Latina vive en México y Brasil, vemos que las cifras finales no son representativas de la realidad “global” de América Latina.
Realidad en Latinoamérica
En países vecinos las cifras insisten en revelar un aumento significativo en el trabajo infantil: Eduardo Araujo, especialista regional sobre trabajo infantil de la OIT señala al presentar el informe en la Coordinadora Nacional de Radio CNR del Perú, que en ese país “no se han implementado medidas concretas para la eliminación de este problema. Tal es así que en el Perú existen dos millones de niños que trabajan, lo cual constituye el 25% de toda la población infantil.”
El 7 de mayo de 2006, Prensa Latina publicaba : “Representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Perú denunciaron hoy el incremento del trabajo infantil en el país, especialmente en menores de 14 años, que realizan labores domésticas y en la agricultura”.
En Chile, El Diario de la Sociedad Civil, el 10 de diciembre de 2004 publica una entrevista con Alejandro Gómez, consultor de UNICEF, en la que éste declara: “Oficialmente, cerca de 140.000 niños trabajan en Chile, sin considerar los que viven en la calle o se dedican al comercio sexual. Si bien se mira con optimismo las medidas tomadas desde las autoridades para hacer efectivos los derechos de los infantes, se reconoce que para reducir el trabajo infantil estos deben ir acompañados de modificaciones estructurales que, hasta ahora, ha sido imposible conseguir”.
El 11 de mayo del 2006, el diario ABC, de Paraguay publica una nota donde subraya que “el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advierte que el trabajo infantil creció en el Paraguay. Un informe remitido hoy a Abc Digital por funcionarios de este organismo afirma que unos 56.500 niños y niñas se sumaron a la Población Económicamente Activa en los últimos 4 años. La Encuesta Permanente de Hogares de la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC) demuestra que se incrementó la cantidad de niños y niñas de entre 5 y 17 años que trabajan en el país.
Entre los años 2000/2001 la población trabajadora de 5 a 17 años del Paraguay era de 265.411 personas (es decir, aproximadamente 14 de cada 100 niños y niñas comprendidos en esas edades trabajaba). Estos datos corresponden a la Encuesta Integrada de Hogares de 2000/20001 de la DGEEC. Esta cantidad aumentó en el año 2004 a alrededor de 322 mil niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 (casi 18 niños/as de cada 100 trabajan hoy día).
Y agrega como causa principal el aumento de la pobreza. ¿Cómo prohibirles a los niños la posibilidad de trabajar, si sabemos que le estamos quitando el acceso derechos básicos, como son la educación, la comida diaria, la vida? Refiriéndose a este informe Global, Eduardo Araujo agrega “uno de los indicadores de la disminución del trabajo infantil en Latinoamérica es el aumento significativo de las tazas de matrícula en la educación primaria, la cual alcanza el 95% en esta parte del mundo.” Este argumento de correlación directa entre trabajo infantil y deserción escolar es falso, no esta abalado por ninguna estadística seria, y debe ser rebatido.
El 12 de junio del año pasado, la OIT divulga cifras sobre el trabajo infantil: Según sus informes, más de 246 millones de niños trabajan en el mundo. Pero sigue aclarando: 100 millones de estos niños no van a la escuela. Con esta aclaración, afirma que 146 millones de niños trabajadores (el 60%) están escolarizados.
Y esta cifra aumenta si se reconoce, como se hizo la semana pasada en el programa “Proyecto País” del canal 24 América, que en Argentina 700 000 niños en edad escolar no van al colegio POR PROBLEMAS ECONOMICOS.
Una mirada diferente
Esto nos lleva indefectiblemente a echar por tierra el argumento tan manipulado de que el abandono escolar es consecuencia del trabajo infantil, y reorientar la mirada hacia la verdadera causa: la pobreza.
Eso que nadie quiere ver, y a nadie se le ocurre erradicar.
Ante esta realidad creciente de pobreza, para la cual los organismos internacionales y los Estados no ofrecen respuesta, los movimientos sociales de niños trabajadores se presentan como una herramienta válida para la defensa de sus derechos, un espacio desde donde los niños y adolescentes trabajadores construyen su protagonismo, su participación en la sociedad, desde donde hacen oír su voz y demuestran que pueden aportar a la lucha contra la pobreza de sus países.
Frente a la erradicación, que en la práctica ha significado la falta de protección legal de la infancia trabajadora, y por lo tanto, el empeoramiento de sus condiciones de vida, los movimientos de NAT’s defienden su derecho a condiciones dignas de trabajo.
Frente a interpretaciones adultistas de la Convención de los Derechos del Niño, los movimientos de NAT’s exigen que la sociedad los escuche y los tenga en cuenta en la elaboración de leyes y políticas para la infancia. Los NAT’s buscan el respeto de sus derechos, y la comprensión de la sociedad civil (ustedes, nosotros, todos) para mejorar sus condiciones laborales y de vida.
La voz de los NAT’s es un grito por la dignidad, es un llamado a la esperanza, es una afirmación de la vida.
El testimonio de un Nats
’Tienen razón: los niños y adolescentes no deberíamos tener que trabajar. Pero nosotros no podemos esperar a que vengan a darnos lo que necesitamos, porque nos moriríamos de hambre. Si erradicaran el trabajo infantil no tendríamos para comer. Yo trabajo desde los 6 años y el trabajo fue para mí la manera de conseguir dinero para ayudar a mi familia y de lograr que la gente me reconozca por lo que hago. Trabajar me hace bien. Lo que me hace mal es trabajar en malas condiciones, no tener derechos, que me exploten o que me den un plato de comida en lugar de dinero a cambio de mi trabajo”.
Con apenas 17 años y un pasado tan breve como esforzado, Ariel Zapana desgrana argumentos con la abrumadora claridad del sentido común. Jujeño, artesano, es el delegado argentino del Movimiento Latinoamericano de Niños Trabajadores, una organización que ya suma miles de chicos de entre 6 y 18 años que, organizados, defienden su derecho a trabajar en condiciones dignas: ’Muchos chicos sentimos la obligación de trabajar. Vivimos en barrios pobres, tenemos muchos hermanos y poco para comer. Para nosotros, conseguir trabajo es algo bueno”, insiste Ariel.
El MOLACNATs (http://www.sindicatomercosul.com.br/noticia02.asp?noticia=28392) existe desde 1988, pero algunos de sus integrantes, como su rama peruana, tienen casi 30 años de vida. Agrupa a chicos de entre 6 y 18 años y tiene representantes en nueve países. Desembarcó en Argentina en 2003, de la mano de agrupaciones cordobesas y marplatenses que empezaron a seguir con atención sus pasos en la región. Hoy lo integran más de 200 chicos de Jujuy, Misiones, Buenos Aires,
Córdoba y Capital.’Estamos organizando el 4º Encuentro Nacional para octubre, en Jujuy’, se entusiasma Ariel. ’El objetivo es ampliar el Movimiento y multiplicar espacios donde los chicos puedan reflexionar sobre sus vidas y decidir como sujetos económicos, sociales y políticos’, dice Valeria Ferraris, educadora del Movimiento NATs de Argentina que el 29 de april organizó un encuentro Nacional de Niños y Adolescentes Trabajadores con el auspiciado de SAVE THE CHILDREN y el apoyo del Movimiento de educadores CONATAR (www.aprender21.com ):’Estos chicos son luchadores contra las condiciones de pobreza que padecen, pero no es su condición de víctimas la que queremos resaltar: los valoramos desde otra perspectiva, como sujetos que apuestan por su dignidad. Nos asumimos como educadores populares comprometidos con los niños trabajadores, desde una visión diferente del trabajo infantil, y decididos a acompañarlos en el proceso de conformar y consolidar su organización propia.Posicionados claramente desde y para el protagonismo, creyendo en los niños y adolescentes como personas capaces, y desde una profunda revisión y cambio de actitudes adultocéntricas y autoritarias, nos comprometemos a luchar junto a los nat’s (niños y adolescentes trabajadores) por un mundo mejor para nuestra infancia, que es hoy.Tenemos la convicción de que es urgente poner en marcha el Movimiento Nacional de NATs para que cada niño trabajador comprenda que no esta ni solo ni sin voz en su búsqueda. Por el contrario, los nat’s saben que en toda Latinoamérica su apuesta a la esperanza tiene organización y organizaciones que los apoyan, espacios para pronunciarse y opinar sobre un futuro que quieren y pueden construir”.
Ariel talla bellezas coloniales sobre madera y ya tiene varios clientes. ’Este año volví a empezar la secundaria y espero terminarla. Fui comprando herramientas, puse un taller en casa y manejo mejor mis tiempos. Esta vez sí’, se esperanza.
Conclusión
La experiencia de los Movimientos NATs enfocada en el protagonismo de actores sociales comprometidos por un cambio a nivel social, económico, político, es reconocida a nivel internacional por Universidades (Bologna, Berlin, Madrid), Iglesias (como por ejemplo la Oficina Internacional Católica de la infancia BICE de Bruselas www.bice.org), ONGs (como por ejemplo ITALIANATs - red italiana de 19 asociaciones y centrales del comercio justo que apoyan la propuesta NATs a nivel mundial - www.italianats.org y también PRONATs en Alemania www.pronats.org). Despues de la experiencia en el Foro Social Mundial Policentrico de Caracas que fue visibilzada tambien por la Coordinadora de Centrales Sindacales del Cono Sur, la central italiana del comercio justo EQUOMERCATO (http://www.equomercato.it/nats.php ) el proximo sabado 20 de mayo presenta en Milan el video sobre este proceso de articolacion de los movimientos NATs en todo el Mundo.
¡Otra infancia es posible desde la perspectiva NATs!
*Cristiano Morsolin, educador y operador de redes internacionales. Fundador del Observatorio Independiente sobre Latinoamerica SELVAS.
*Valeria Ferraris de Peiro, educadora del Movimiento NATs de Argentina y coordinadora del Movimiento de educadores CONATAR