9 de diciembre de 2018

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EL APRA INCENDIA EL PAÍS Y GOLPEA AL MAGISTERIO

Hay que borrar a Alan Garcia.

29 de julio de 2007

Combustible Made in FMI. La receta del Consenso de Washington es repudiada por los peruanos.

Mientras el Perú estalla, el Congreso liquida la estabilidad laboral de los profesores

(Mariátegui). El modelo neoliberal es el combustible con el que el APRA hace explotar al país. Alan García está en el abismo, su impopularidad se acelera, nadie le cree. En su desesperación ataca al sindicato de profesores e intenta destruir la carrera magisterial. Para él, es un anécdota que las regiones se levanten, para él, será un anécdota huir en helicóptero de cada lugar que visite como lo hizo en Puno. Parece ser que este, es el inicio del fin. Y por si acaso, Hugo Chávez no tiene la culpa.

Con la desfachatez con que la oligarquía peruana, por intermedio de sus diarios: El Comercio, El Trome (grupo Miró Quesada), La República, El Popular (Grupo Mohme), culparon a Hugo Chávez de la caída de la selección de fútbol ante Venezuela (0-2) en la Copa América, porque -según ellos- presionó al árbitro, quien "influyó" en los dos goles de la vinotinto y en el bajo rendimiento del equipo Inca. El gobierno alanista utiliza la misma receta para justificar la avalancha de paros, rebeliones, huelgas, levantamientos, toma de locales públicos, que se multiplican en todo el país, denunciando mediante el parlamentario aprista, Mauricio Mulder, que "Las movilizaciones son financiadas con grandes cantidades de dinero por un gobierno del extranjero, situación que se sabrá tarde o temprano" (Expreso - 05/07/07) refiriéndose al régimen bolivariano. Porque lo que no aceptan, es que, esta es la respuesta de los peruanos ante la profundización del modelo neoliberal.

País en llamas
Chiclayo, Pucallpa, Huancayo, Ayacucho, Cusco, Tacna, Puno, Ancash, Cerro de Pasco y Huancavelica son las regiones -casi la mitad del país- convulsionadas en los últimos quince días por diversas protestas y levantamientos, organizados por los Frentes de Defensa donde confluyen diversos sectores sociales y plataformas de lucha. Los maestros defienden la estabilidad laboral, las enfermeras están por el nombramiento y el aumento de salarios, los docentes universitarios por la homologación de sus pensiones, los mineros por los derechos laborales y sindicales, los campesinos luchando contra la contaminación de las mineras como el caso de la cuenca del río Ramis en Puno y acceso al crédito, los pucalpinos en defensa de las exoneraciones tributarias. Cortes de tránsito terrestre y fluvial, bloqueo de ingreso a aeropuertos, ciudades paralizadas, Direcciones Regionales de Educación, Gobiernos Regionales, Comisarías e Hidroeléctricas tomadas por la muchedumbre, ni que decir de enfrentamientos con la policía que a pesar de la represión, el pueblo los hace retroceder. En muchos casos los presidentes regionales apoyan y son parte de estas protestas.

Mientras, el régimen aprista sigue viviendo en el paraíso neoliberal de donde no quiere salir y de seguro lo hará cuando sea demasiado tarde.

Por eso, Alan García dice que los que salen a las calles a manifestar su descontento, son grupúsculos de agitadores, vengativos y comunistas, que perdieron las elecciones y están en contra de la democracia y el progreso, que promueve su filantrópico gobierno.

Un país en llamas que le terminará de estallar cuando menos lo espere. Sino, que recuerde su visita a Puno la semana pasada.

Combate Magisterial
Las bancadas parlamentarias del APRA, Unidad Nacional y el fujimorismo le han asestado un duro golpe a la más noble de las profesiones al aprobar en la Comisión Permanente, la Ley de Carrera Pública Magisterial, que destruye la estabilidad laboral de los maestros y junto a la municipalización de la educación, forman parte de la privatización de la educación promovida por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Unidos en la lucha. (izq.) Huaynalaya y Muñoz aglutinaron fuerzas para darle batalla al zarpazo neoliberal aprista. (der.) Los maestros fueron reprimidos cerca del Congreso.

Las bases magisteriales del SUTEP (Sindicato Único de Trabajadores para la Educación del Perú) agrupados en el CONARE (Comité Nacional de Reorientación y Reconstitución Clasista) están en huelga nacional indefinida en la mayoría de regiones desde el 18 de junio, siendo en algunos casos la columna vertebral del resto de levantamientos. Como en la región Puno que han sobrepasado a la Policía y que han sido acusados por el gobierno aprista de terroristas por incendiar una camioneta de la policía, cuando lo que hicieron -junto a otros gremios- fue voltear el vehículo y no permitir que la policía apague el incendio, producido por un cortocircuito, como lo confirmó la Defensora del Pueblo de Puno, Luz Herquinio Alarcón. "El jefe de la policía de Juliaca (coronel Romeo Delgado Aragón) nos explicó que la camioneta (de placa LA-2794 de la Dirección contra el Terrorismo de Juliaca), quemada en el puente Maravillas fue producto de un corto circuito". (Los Andes - 05/07/07).

Por eso, al verse desbordado por las bases, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del SUTEP, presidido por Luis Muñoz, convocó a un Paro Nacional Indefinido que se inició el jueves 6 de julio y que tuvo como acto representativo marchas en Lima hacia el Congreso, donde confluyeron el sector de Muñoz y los del CONARE liderados por Robert Huaynalaya, siendo reprimidos por los esbirros de Alan García.

El viernes 7 de julio "Día del Maestro" en el Perú, se aprobó en la Comisión Permanente del Congreso de la República, el proyecto sustentatorio de la ley de Carrera Pública Magisterial en primera votación, la segunda será dentro de seis días por la misma comisión. Así mismo, al momento de la votación los parlamentarios de Unión Por el Perú (UPP) y el Partido Nacionalista Peruano (PNP) se retiraron, empujados por las masas magisteriales, que a dos cuadras del Legislativo se enfrentaban con la policía.

Luego de aprobado el zarpazo neoliberal aprista, en la puerta del Congreso los dirigentes sutepistas declaraban a la prensa. Luis Muñoz decía que esta ley, había sido promulgada de manera anti democrática y que consolidaba el excluyente modelo neoliberal. Por su parte, Robert Huaynalaya, denunciaba el objetivo aprista de acabar con la escuela pública, el sindicato y de destruir a los maestros. Por eso, hizo un llamado para continuar con la huelga nacional hasta las últimas consecuencias.

Un país en llamas, el magisterio golpeado y los medios de desinformación empecinados en lavarles el cerebro a los peruanos, para que votemos por Macchu Picchu como una de las nuevas 7 maravillas del mundo, cuando al mismo tiempo, el APRA quiere hacer un negociazo privatizando la ciudadela Inca y el famoso concurso, no tiene nada que ver con la UNESCO, sólo es la viveza del suizo Bernard Weber, que por cada voto en la web ha recibido un dólar.

Porque a los peruanos, lo único que nos conviene es botar a Alan García.

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